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Hoy queremos compartir con vosotros otro interesante articulo de Maite Zudaire nutricionista especializada en intolerancias alimentarias, miembro del grupo Histal, donde nos  habla sobre los antihistamínicos  naturales…. Gracias Maite…

 

ANTIHISTAMÍNICOS NATURALES: ALERGIAS, HISTAMINA Y VITAMINA C

 

¿Cómo combatir la alergia con antihistamínicos naturales? ¿Qué ocurre si, además, de tener alergia tienes histaminosis alimentaria? ¿Qué relación tiene alergia e histaminosis? Estas son algunas de las interesantes dudas que hoy vamos a tratar de resolver.

Existen millones de motivos para abordar este tema, ya que, según la Organización Mundial de Alergia, el 25% de la población mundial padece algún tipo de alergia (los porcentajes varían en los diferentes países). Las alergias pueden producirse en cualquier momento del año, pero es precisamente ahora, en la primavera, cuando más incidencia tienen. Picor, congestión y mucosidad son, quizá, los síntomas más conocidos, pero las alergias tienen otras muchas formas de hacer acto de presencia convirtiéndose en una molesta compañía.

Muchas de las alergias se tratan con antihistamínicos. Por ello, la pregunta directa es clara:

¿Qué es la histamina?

La histamina es una molécula que participa en acciones orgánicas complejas; desde la regulación de secreciones, la modulación de la temperatura corporal o del sistema nervioso, hasta su capacidad contráctil o de carácter inflamatorio.

Hay circunstancias en las que en el organismo se desequilibran los niveles de histamina y esta molécula se acumula en los tejidos provocando malestar. Esto sucede por distintos mecanismos:

Ingesta de alimentos ricos en histamina: hablaríamos de una intoxicación por histamina (se asocia a falta de frescura del alimento, o a procesos de fermentación de los mismos; los quesos y los vinos son alimentos ricos en histamina, por ejemplo).
Bloqueo de la enzima DAO que degrada la histamina contenida en los alimentos (esto se asocia a consumo excesivo de medicamentos en la mayoría de los casos).

Consumo de alimentos que provocan el mecanismo de intolerancia que conocemos como histaminosis alimentaria no alérgica.
• Respuesta a una reacción de alergia de la naturaleza que sea (alimentaria o no alimentaria).

De cada uno de estos procesos, ahondaremos en posteriores publicaciones, pero hoy nos vamos a centrar en el papel de la histamina en las alergias, y cómo la persona se puede sentir aún peor si además de alergia tiene histaminosis alimentaria.

Primavera, alergias e histamina

Es sabido que en primavera se exacerban los síntomas de alergias, dado que un alto porcentaje de la población tiene alergias a gramíneas u otras plantas, y en esta época del año, el polen se libera, siendo imposible (o muy difícil) evitar la exposición a estos alérgenos. Los alérgenos (sustancias proteicas) suelen ser compuestos totalmente inocuos para la mayoría de la población; sin embargo, para la persona alérgica, su ingesta, contacto o inhalación, provoca una reacción desproporcionada en su sistema inmunológico que da lugar a los síntomas típicos de las alergias estacionales. Así, pues, es normal que los síntomas propios de las alergias primaverales se acentúen, desde urticarias, prurito, rubor o enrojecimiento, dolores de cabeza, síntomas rinoconjuntivales (picor de nariz, picor e irritación de ojos), asma, hipotensión o arritmias entre otros malestares.

El vínculo de las alergias y la Histaminosis alimentaria

Sucede que muchas personas con alguna alergia, además tienen histaminosis alimentaria no alérgica (H.A.N.A.), un mecanismo de intolerancias alimentarias. Pero, ¿lo saben?

El resultado es que sus síntomas se multiplican, se exacerban, con la consiguiente mayor incomodidad y agobio. Digamos que su organismo, que actúa a modo de ‘contenedor’, está saturado de histamina, que se acumula por distintos mecanismos.

Por la vía de las alergias, el organismo reconoce como alérgeno la proteína de un alimento o de otro compuesto (polen de gramíneas y ácaros, por ejemplo), y hay una respuesta inmediata del sistema inmunológico: mediada por un tipo de anticuerpos, las inmunoglobulinas E (Ig E), se libera histamina que se acumula en los tejidos. De forma inmediata aparecen los síntomas antes mencionados típicos de una reacción alérgica.

En caso de H.A.N.A., el organismo reconoce la proteína de ciertos alimentos como agente extraño; lo cual provoca una respuesta inmunológica en la que por interacción entre los linfocitos (sistema inmune) y los mastocitos (células especializadas que almacenan histamina), estos liberan la histamina a la sangre, y de ahí se dispersa y va saturando los receptores de la histamina distribuidos en los distintos tejidos.

Si te encuentras en esta situación, te animamos a que indagues sobre si tienes síntomas (digestivos, dolor de cabeza, musculo-esqueléticos…) compatibles con una histaminosis alimentaria. En este caso, una vez identificados los alimentos problemáticos, dirigiríamos la pauta dietética a descongestionar el cuerpo de histamina, informar sobre cuáles son los alimentos más problemáticos en estas circunstancias y, también, sobre cuáles son los alimentos con carácter antihistamínico. Serán estos los que deban tener mayor presencia en la alimentación habitual.

Sucede que si esta descongestión se lleva a cabo en los meses previos a la primavera, la persona afectada puede afrontar esta época del año mejor, con menos sintomatología. ¡Menudo alivio!

El poder de la Vitamina C para reducir los síntomas

Además de evitar –en la medida de lo posible- la exposición a las sustancias alergénicas (sean alimentos, plantas o materiales), es importante seguir unas recomendaciones dietéticas que refuercen la capacidad metabólica del organismo para reducir la concentración de histamina.

Uno de los nutrientes reconocido por su carácter antihistamínico natural es la vitamina C, que contrarresta la producción de histamina, por lo que puede ser una ayuda inestimable en caso de alergias e histaminosis.

A su vez, los flavonoides, unos compuestos vegetales, potencian la potencia antioxidante, antiinflamatoria y antihistamínica de la vitamina C. La quercetina es una de estas sustancias, tan abundante en las cebollas, los ajos y los puerros; y la hesperidina, componente natural de los cítricos, también contribuye en esa línea.

Alimentos con acción antihistamínica natural

Manzana, té verde, bayas, uva negra o cacao puro son algunos de los alimentos más ricos en flavonoides. Estos alimentos se pueden tomar de muy diferentes maneras. Por ejemplo, la manzana está riquísima en una ensalada con nueces, con una refrescante escarola, revuelta con aguacate y nueces (también con uvas), con cogollos y maíz o, incluso, con lentejas y apio.

Más dificultad se tiene para comer con asiduidad bayas o frutas del bosque, al ser frutos delicados y de temporada corta. Las grosellas, las fresas y las frambuesas juntas en una tarrina constituyen un cóctel muy sano de antioxidantes. Lástima que se recolecten en distintas épocas del año; en mermelada también sirven. Es más fácil encontrar estas frutas desecadas, una mezcla muy nutritiva para añadir al muesli, o a las ensaladas. También se preparan en infusión o se comercializan en forma de zumo.
Estas son algunas recomendaciones por medio de las cuáles podemos sumar poder antihistamínico a la dieta diaria:

En ayunas, agua templada con zumo de limón.
Licuados, a diario, y si puede ser, para desayunar: de endibia, manzana, rabanito, ramilletes de brócoli, zanahoria, apio, zumo de limón… aderezados con pimienta, jengibre, cúrcuma…
Rabanitos, bien con el licuado, o rallados en ensalada.
Aliño de zumo de limón, pimienta negra, sal marina, toque de cúrcuma, jengibre…
Chucrut o col fermentada, que sirve de acompañamiento a carnes, pescados o platos vegetales; es un compendio de vitamina C, enzimas digestivas y probióticos.
Probióticos, uno al día. Se aconseja seguir el consejo del especialista.
Ácidos grasos omega-3, por su carácter antiinflamatorio natural: en forma de aceite de lino (2 cucharas soperas diarias), pescados azules salvajes pequeños, semillas de chía…

 

Fuente: Maite Zudaire. Dietista – Nutricionista

Web: maitezudaire.com