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Demos la bienvenida a la primavera y a este excelente  articulo de “Alimentos de Primavera”, escrito por nuestra  amiga Maite Zudaire, que ya muchos de vosotros conoceréis.

Como siempre darte las gracias Maite por todos los  conocimientos que nos transmites.

 

ALIMENTOS DE PRIMAVERA

 

Llega la primavera y con ella la luz, el sol, una mayor energía de la naturaleza, también la lluvia, y una alimentación diferente propia de esta estación. Hay alimentos de primavera que despiertan con fuerza y sabor y que, de un modo inconsciente, nuestro cuerpo pide a gritos. En este artículo, deseo ayudarte a conocer por qué debemos cambiar nuestra alimentación en primavera, qué alimentos son más adecuados para nuestro organismo en estas fechas y sus motivos. ¿Te animas?

¿Por qué es necesario que nuestra alimentación cambie en primavera?

En primavera, todo cambia a nuestro alrededor: la Naturaleza comienza a florecer, se alargan las horas de sol y nuestros órganos internos se preparan para limpiar nuestro organismo y liberarlo de las cargas que hemos ido acumulando en el largo invierno.

En muchos casos, notamos que aumenta nuestro nivel de energía e incluso el deseo de tener una mayor actividad. Se nos despiertan las ganas de salir y de estar al aire libre y, en la alimentación, también comienza a apetecernos alimentos de primavera más ligeros que los que tomamos con mayor frecuencia en invierno: preferimos en primavera los alimentos frescos y llenos de vitalidad, las verduras, ensaladas y germinados y otras formas de cocinar como los salteados cortos, woks o cocciones al vapor.

Sin embargo, no siempre nos sentimos llenos de energía en primavera. Son muchas las personas que acusan en estas fechas decaimiento, cansancio y apatía: es la llamada astenia primaveral, síntoma claro y evidente de que necesitamos hacer un cambio alimentario. Otras “pistas” de que algo no va bien que nos ofrece nuestro organismo son los problemas en la piel, dolores de cabeza, tensiones y contracturas musculares.

Emocionalmente, la primavera también nos afecta y adecuar la alimentación a los cambios que nos rodean puede ayudarnos a combatir la irritabilidad, el bloqueo mental y físico y la rigidez propias de esta etapa. Es momento de reforzar el sistema inmune que se ha de adaptar a más horas de luz, más temperatura y más polen, lo que deriva en un mayor riesgo de alergia en primavera y el consiguiente malestar.

¿Cuáles serían los alimentos de primavera imprescindibles que debemos añadir a nuestra dieta?

Esta es la época del despertar en la que la huerta está en pleno proceso de creación. Es momento de seleccionar alimentos de primavera que ayuden a descongestionar hígado y vesícula biliar, que favorezcan el flujo biliar y el movimiento y la depuración de la sangre. Es el instante de optar por alimentos refrescantes y antioxidantes y con acción depurativa pero remineralizante y revitalizante. Es el momento de coger ‘chispa’.

Damos paso a alimentos de primavera más ligeros: verduras de ligero sabor amargo y ácido, verduras de hoja verde; germinados; pickles; legumbres, frutas –manzanas ácidas, ciruelas, fresas y cítricos como mandarina y limón; también el cereal (trigo, centeno, cebada…, salvo que tengas histaminosis al trigo o celiaquía, claro).

Es fundamental para ayudar en la descongestión y en la depuración, reducir el aporte de proteína animal, y sumar más proteína vegetal de legumbres, cereales, semillas, frutos secos y, si tenemos costumbre, derivados de la soja como tofu o tempeh.

Las sopas serán más ligeras y el sabor predominante, pero con moderación, es el ácido del limón, vinagre de manzana o de arroz; además de condimentos y aromáticas (cúrcuma, romero, salvia, albahaca, hinojo, eneldo, laurel, cebollino, perejil). Muchas de estas plantas se pueden usar tanto como condimento de platos como para tomar en infusión.

¿Qué tipo de cocción es recomendable en primavera?

Apetecen platos más ligeros, por lo que se sube la temperatura del fuego, pero se bajan los tiempos, lo que permite cocciones y platos livianos como salteados rápidos, woks, vapor… Más fruta cruda alternándola con compotas, ligeramente cocidas o kantenes. Es el momento de germinados y de ensaladas frescas y ensaladas prensadas.

Se usarán menos condimentos salados, se pueden combinar con salsas agridulces, hierbas aromáticas, especias…, siempre desde la moderación.

En definitiva, la cocina de PRIMAVERA debe ser también refrescante, ligera, depurativa, tiempos cortos, más crudos, menos aceite y menos sal.

¿Debemos consumir alimentos más fríos en esta estación?

El calor llama al frescor. En primavera, comienza a subir la temperatura por lo que nos apetece refrescarnos, pero cuidado, nos podemos enfriar. Más que alimentos fríos, en primavera convienen los alimentos y las preparaciones culinarias refrescantes pero no muy frías o no con mucha frecuencia, tal y como hemos mencionado anteriormente.

Un consejo práctico para cambiar nuestra dieta en primavera de una forma sencilla…

Es vital ser conscientes de lo importante de respetar el valor de la naturaleza, y sobretodo, escuchar al cuerpo.

Dar un paseo por las huertas en primavera y observar cómo están en pleno proceso de creación; es importante conocer cuáles son los alimentos de primavera propios y naturales de esta época del año. Recordar los platos de primavera típicos de nuestras abuelas (alcachofas, espárragos, guisantes frescos, sopas de verduras, mermeladas con fresas y otros postres con frutas de temporada…).

La primavera es el momento del gran despertar de la Naturaleza (flores, frutos, etc.), por lo que al organismo también debemos proveerle de más energía vital: alimentos frescos y ecológicos, germinados, semillas, sopas ligeras, ensaladas prensadas, verduras salteadas, al wok o al vapor… Son platos que no deberían faltar en el menú de cada día. 

 

Fuente: Maite Zudaire. Dietista – Nutricionista

Web: maitezudaire.com