VLUU L100, M100  / Samsung L100, M100

 

La histamina es una sustancia que produce nuestro cuerpo de forma natural y que es imprescindible para regular diversas funciones en nuestro organismo, por ejemplo: es un mediador en la inflamación, actúa como mecanismo de defensa de nuestro cuerpo, actúa en los movimientos intestinales, desempeñando un papel muy importante en el ritmo circadiano (sueño- vigilia), liberación de ácidos en el estómago, etc…
Además la histamina se encuentra en los alimentos, siendo producto de la fermentación, maduración, putrefacción de los mismos, en particular de los que son fácilmente perecederos.
Cuando los alimentos están frescos están “casi libres de histamina”, pero conforme maduran y aumenta el tiempo de almacenamiento, se pueden convertir en verdaderas “bombas” de histamina.
Por lo tanto las personas afectadas por histaminosis debemos preparar nuestras comidas con productos frescos, preferentemente no elaborados y consumirlos rápidamente o congelarlos inmediatamente.
A continuación os dejamos unos consejos, basados en nuestra experiencia personal, sobre el tema: comprar, cocinar, almacenar, preparar alimentos y qué hacer con las sobras…

Compras:
Cuando vayamos de compras, siempre debemos de llevar una lista de productos tolerables por nosotros, así como los aditivos que podamos consumir,(existe una aplicación para el móvil gratuita…”Códigos E”, fácil de usar).
Comprobaremos siempre la fecha de caducidad de todos los alimentos que vayamos a comprar, eligiendo siempre los productos más frescos.
Normalmente encontraremos, en las estanterías, los alimentos más frescos y con la fecha de caducidad más antigua en la parte trasera, mientras que los que tienen la fecha de caducidad más próxima los encontraremos los primeros (tened esto siempre en cuenta).
También sería interesante preguntar a los dependientes del comercio cuando reciben nueva entrega de productos, así compraremos siempre los más frescos.
Compraremos productos de temporada, siempre serán más frescos.
En la zona de refrigeración, no compraremos los productos situados debajo directamente del tubo fluorescente.
Cuando compremos carne, en lugar de comprar la envasada en atmósfera protectora, (en su bandeja y su film transparente), compraremos la envasada o sellada al vacío, la envasada en atmósfera protectora protege contra la contaminación por gérmenes y la sellada al vacío, reduce el crecimiento de muchos tipos de bacterias.
Llevaremos siempre los productos refrigerados en bolsas específicas para ellos, si el transporte dura más tiempo llevaremos acumuladores de frío que colocaremos en la parte superior de los alimentos, dentro de la bolsa, “nunca romperemos la cadena de frío”.

Como almacenar los alimentos en casa:
La finalidad de los frigoríficos es la de mantener los alimentos en condiciones saludables de consumo y mantener sus propiedades, alejando los microorganismo patógenos que pueden afectarlos, gracias al frío.
La temperatura del frigorífico debe mantenerse entre 1ºC y 4ºC, la del congelador entre -24ºC y -18ºC.
Comprobar la temperatura del frigorífico, ya que a más baja sea la temperatura, mayor consumo de energía tendremos.
Lo microorganismos ya sean bacterias, levaduras, etcétera…, están básicamente por todas partes, en la superficie de la cocina, en el aire etc… cuando estos microorganismos contaminan la comida, se genera la histamina mucho más rápido.
Cada apartado del frigorífico ofrece una temperatura, por lo que cada alimento debería de colocarse en un apartado específico.
En la zona baja colocaremos los productos más perecederos, en la zona de cajones las verduras y frutas, en zona media los alimentos que necesiten menos grados y en la zona superior, de menos frío, los alimentos envasados, bebidas, etc…
Os recomendamos que no sobrecarguéis la nevera de productos, no peguéis al fondo los alimentos, dejad espacio entre ellos, tener la nevera limpia, mantener los alimentos en recipientes cerrados, en bolsas precintadas o si se puede al vacío, no introducir alimentos calientes y no mezclar alimentos crudos con cocinados.
La congelación a -18° desacelera los procesos de crecimiento de microorganismos y por lo tanto de histamina, pero no puede detenerse por completo.
Por lo tanto los alimentos congelados no se deben guardar más de lo necesario.

Preparación de los alimentos:
Descongelaremos los alimentos, en agua fría o en el microondas, cocinaremos rápidamente una vez descongelados y consumiremos inmediatamente después de cocinar.
El pescado y la carne nunca debemos descongelarlos en el frigorífico, ni a temperatura ambiente, ya que a más tiempo de descongelación mayor concentración de histamina, por ello sería conveniente descongelarlos en agua fría, siempre teniendo en cuenta que tanto el pescado como la carne deben de estar introducidos en una bolsa o recipiente totalmente cerrado, evitando así el contacto con el agua.
Los alimentos descongelados no deben congelarse de nuevo.
La fecha de caducidad no es siempre un indicador fiable de la frescura de un producto alimenticio, debido al mal funcionamiento o negligencia puede ocurrir, “en casos raros”, que el deterioro de los alimentos se produzca antes de tiempo, por ejemplo el contenido no se ha pasteurizado lo suficiente, el paquete no está debidamente sellado o la cadena de frío no se mantuvo correctamente, por lo que sería interesante comprobar todos los productos sensorialmente, “confiemos en nuestros sentidos”, sobre todo para los productos frescos que se deterioran más fácilmente.
¿Se ve cómo debería? ¿Huele cómo debería? ¿Su consistencia es normal?
La histamina no la percibimos, pero nuestros sentidos nos pueden dar indicaciones relativas a la frescura y la calidad de los alimentos.
Comer grandes cantidades de alimentos implica mayor captación de histamina, por lo que debemos ingerir sólo la medida necesaria para apaciguar el hambre.
Sería interesante que hiciéramos varias comidas pequeña en vez de pocas y grandes.

También debemos elaborar nuestras comidas de forma más sencillas, menos elaboradas, sin muchos ingredientes, de modo que nuestra digestión sea más liviana.
El suministro básico de nutrientes debe garantizarse con el fin de mantener el organismo sano y funcional.

Sobras:
Como hemos dicho anteriormente debemos de cocinar en pequeñas porciones con el fin de evitar sobras, aun así, a veces no podemos evitarlas, en ese caso debemos enfriarlas rápidamente y congelarlas. Si las mantenemos en la nevera, no debería de exceder el tiempo de conservación las 24 horas.
Si por circunstancias cocinamos grandes cantidades, debemos tener en cuenta el dividir los alimentos cocinados en pequeñas porciones y envasarlos en recipientes poco profundos, para que su enfriamiento en la nevera sea más rápido.
Especialmente los componentes fácilmente perecederos de una comida, (trozos de pescado, carne), no debemos guardarlos en el mismo recipiente con otros alimentos calientes, como arroz, patatas, pasta, verdura, sino que debemos de enfriarlos por separado, porque de lo contrario permanecerían tibios durante horas, con el consecuente aumento de histamina.

Bueno, esperamos que os sirvan de ayuda todos estos consejos, si vosotros tenéis alguno..nos gustaria que los compartierais con nosotros…gracias..

 

 

 

 

Nota: La información ofrecida no tiene como intención diagnosticar, tratar o curar ninguna enfermedad. Tampoco tiene como intención reemplazar una consulta médica.