anja-137284-610x390

Un articulo par estos dias de nuestra amiga Maite Zudaire, como siempre comparte grandes consejos, muy útiles para todos los que , como nosotros, padecemos intolerancias alimentarias, HANA.(Histaminosis Alimentaria No Alérgica)

Gracias Maite.

CÓMO VIAJAR TENIENDO HISTAMINOSIS

Se acercan las vacaciones de Semana Santa y quizá nos preocupe cómo nos las vamos a apañar para viajar… con la histaminosis encima. Sufrir una intolerancia, sin duda, no es lo más cómodo para viajar, pero sí podemos darle la vuelta a la situación y conseguir disfrutar al máximo y alimentarnos bien al viajar teniendo histaminosis alimentaria no alérgica.

Por ello, hoy quiero brindarte una recopilación de varios de los artículos que he escrito abordando este tema: cómo viajar teniendo histaminosis. ¡Allá van!

De vacaciones con histaminosis: en este post encontrarás consejos para comer en un restaurante teniendo histaminosis alimentaria no alérgica y cómo establecer una buena relación con los camareros y responsables del restaurante.

Menús Sanae, aptos para llevar. ¡Adiós intolerancias!: te muestra la propuesta de una empresa innovadora volcada en la alimentación que diseña platos para llevar aptos para diversas intolerancias alimentarias. Y al no requerir condiciones especiales de conservación, los puedes llevar a cualquier parte.

Viajar, comer, disfrutar (París, quesos y croissants): mi experiencia en un viaje a París sirve de excusa para mostrarte mi predilección por elegir un apartamento a la hora de viajar (especialmente si vas a un lugar donde los hábitos de comida difieren de los nuestros). Así mismo, en su interior te recomiendo otros artículos que te serán de gran utilidad para estar alerta con los ingredientes ocultos en los menús de los restaurantes.

Viajar con histaminosis

¡Espero que te sirvan estos consejos! Y sobre todo, espero y deseo que disfrutes de unas muy felices, y merecidas, vacaciones. Centrar todo el peso de las vacaciones en lo que se puede y lo que no se puede comer, te puede hacer perder oportunidades de disfrutar del momento, del encuentro con amigos o familiares, de la realidad de donde vas, y sentirte molesto y enfadado contigo mismo y con tus circunstancias. Nada más lejos de lo que debiera ser en los días de asueto y descanso.

Con la cuestión de las vacaciones, siempre suelo recomendar en consulta el consejo de ser previsor ante un viaje y provisionarse de comidas seguras en una pequeña maletita o bolso (frutos secos, frutas desecadas, barritas energéticas, tortas, cereales en polvo para improvisar una cremita tipo desayuno…).

Si se van a países o ciudades modernas, antes de ir se puede investigar por internet tiendas de comida especial que pueda haber en el lugar de destino. De esta manera, uno siente que tiene todo más controlado, lo cual reporta tranquilidad y seguridad, y puede destinar el tiempo de vacaciones a disfrutar de la compañía y del momento.

Se puede viajar y disfrutar con intolerancia alimentaria. ¡Lo vas a ver!

Fuente: Maite Zudaire. Dietista – Nutricionista

Web: maitezudaire.com