ESTRES

 

 

Aprovechando que  estamos en periodo vacacional y tenemos más tiempo libre, aunque también estas  situaciones nos pueden conducir a aumentar nuestro estres…..queremos volver a compartir con todos vosotros  el fantástico taller que nos proporcionó  nuestra colaboradora y amiga Ana Mª Regueiro, para que podáis poner en práctica  todos  sus  consejos…

Muchas gracias Ana Mª por  tan fabulosa aportación.

¿QUE ES EL ESTRÉS Y CÓMO NOS AFECTA?

Ana Mª Regueiro
Especialista en Psicología Clínica y de la Salud
Nº Col: AO/01472
QUE ES EL ESTRÉS?
Se define como la reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia. Cuando esta respuesta natural se da en exceso se produce una sobrecarga de tensión que repercute en el organismo y provoca la aparición de enfermedades y anomalías patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano.

La respuesta al estrés es nuestra particular forma de afrontar y adaptarnos a las diversas situaciones y demandas que nos vamos encontrando, es una respuesta que aparece cuando percibimos que nuestros recursos no son suficientes para afrontar los problemas.

 

estres

 

Por lo tanto el estrés:
– Es una respuesta natural del organismo. Nos ha servido para sobrevivir.
– Permite que nos adaptemos a los cambios que se producen a nuestro alrededor.
– Provoca una activación general del organismo.
Además viene determinado por:

• El estresor. Tipo de estímulo, problema o situación
• La evaluación del sujeto. Cómo lo percibimos subjetivamente, si nos parece muy grave, incapacitante o que pueda tener graves consecuencias.
• La interacción entre el estresor y el sujeto.
DIFERENCIAS ENTRE ESTRÉS Y ANSIEDAD

Como hemos visto, la causa del estrés es la presencia real de un factor estresante. En cambio, en la ansiedad, esa respuesta del organismo continúa presente cuando ya ha desaparecido tal estímulo estresante, es una respuesta emocional de aprehensión, inquietud, desasosiego que se produce, como ya he dicho, en ausencia de un estímulo claro.

Se suelen confundir ambos términos, o se utilizan como sinónimos, básicamente porque las respuestas físicas, emocionales y conductuales suelen ser parecidas, sin embargo, el estrés se refiere a un proceso de adaptación al medio mientras que la ansiedad es una reacción emocional de alerta general, porque pensamos que estamos en peligro, que algo nos amenaza.
TIPOS DE ESTRÉS
Hay autores que diferencian entre tipos de estrés, distinguiendo entre estrés positivo/bueno o “Eustrés” y estrés negativo/malo o “Distrés”.
Eustrés.-
 Provoca una adecuada activación, necesaria para culminar con éxito una prueba o situación complicada.
 Es adaptativo y estimulante, necesario para el desarrollo de la vida en bienestar.
 Es un tipo de estrés positivo. Sucede cuando hay un aumento de la actividad física, el entusiasmo y la creatividad. Por ejemplo, practicar un deporte que te gusta o afrontar algún reto o situación que consideras excitante.
El estrés no siempre es malo, todos siempre tenemos un poco de estrés pero su exceso puede provocar un trastorno de ansiedad.
Distrés.-
 Es un estrés desagradable. Es un estrés que ocasiona un exceso de esfuerzo en relación a la carga.
 Provoca una inadecuada, excesiva o desregulada activación psicofisiológica.
 Es dañino, nos provoca sufrimiento y desgaste personal.
No podemos ignorar el estrés o simplemente tolerarlo, el estrés forma parte de nuestra vida cotidiana, las situaciones que nos estresan muchas veces no van a desaparecer, lo que tenemos que hacer es aprender a identificarlo y a combatirlo o reducirlo a niveles más tolerables
Nuestras emociones y formas de ser producen un impacto importante en el funcionamiento de nuestro cuerpo, está claro que el estrés nos puede hacer enfermar porque produce un gran impacto en muchos sistemas y aparatos de nuestro cuerpo (hormonales, cardiovasculares, musculares, digestivos, etc.)
Está claro que, cuando nos diagnostican nuestra enfermedad, Histaminosis Síndrome de HANA, se produce una situación que implica un cambio importantísimo en nuestras vidas, es un problema de mucha intensidad y de duración indefinida (puede hacerse crónica y recidivante). Este acontecimiento nos exige desde el principio que hagamos muchísimos esfuerzos para adaptarnos a una serie de cambios (y no sólo hablo de las dietas, sino a todos los niveles).
CARACTERÍSTICAS DE LAS SITUACIONES DE ESTRÉS
En toda situación estresante existen una serie de características comunes:
– Se genera una situación nueva que nos exige un cambio
– Al principio suele haber una gran falta de información (¿habíais oído hablar antes de la Histaminosis?)
– Incertidumbre: ¿qué nos va a ocurrir?
– Ambigüedad: a mayor ambigüedad más estrés
– Normalmente tampoco tenemos muchas habilidades para manejar esta nueva situación.
– Además de nuestra enfermedad, el estrés nos provoca alteraciones biológicas en el organismo que nos obligan a trabajar aún más para volver a un estado de equilibrio.
– Cuanto más dure la situación, cuanto más crónica sea ésta, mayor nuestro desgaste

FASES DE LA RESPUESTA DE ESTRÉS
La exposición a situaciones de estrés no es en sí misma algo “malo” o que conlleve a efectos necesariamente negativos, solo cuando las respuestas de estrés son excesivamente intensas, frecuentes y duraderas pueden producirse diversos trastornos en el organismo.
Se describen tres fases sucesivas de adaptación del organismo que fueron descritas por Hans Selye ya en 1936, a las que llamó Síndrome General de Adaptación

nivel estres

 

1. Fase de reacción de alarma:
Ante un estímulo estresante, el organismo reacciona automáticamente preparándose para la respuesta, para la acción, tanto para luchar como para escapar del estímulo estresante. Se genera una activación con las típicas manifestaciones de sequedad de boca, pupilas dilatadas, sudoración, tensión muscular, taquicardia, aumento de frecuencia respiratoria, aumento de la tensión arterial, etc.
Se genera también una activación psicológica, aumentando la capacidad de atención y concentración. Es una fase de corta duración y no es perjudicial cuando el organismo dispone de tiempo para recuperarse.
2. Fase de resistencia:
Aparece cuando el organismo no tiene tiempo de recuperarse y continúa reaccionando para hacer frente a la situación. Aparecen los primeros síntomas de estrés.

 

3. Fase de agotamiento:
Como la energía de adaptación es limitada, si el estrés continúa o adquiere más intensidad, pueden llegar a superarse las capacidades de resistencia, y el organismo entra en una fase de agotamiento, con aparición de alteraciones psicosomáticas.

 

 

¿CÓMO AFECTA A NUESTRO ORGANISMO EL EXCESO DE ESTRÉS?
Hoy día está ampliamente aceptado que el sistema nervioso central (SNC) desempeña un papel clave en la integración de la respuesta a situaciones estresantes de cualquier naturaleza.

como afecta

Está ampliamente documentado que un exceso de estrés puede provocarnos: trastornos coronarios, respiratorios, inmunológicos, sexuales, endocrinos, metabólicos, gastrointestinales, dermatológicos, musculares….¿Os suena?

VIDEO RECOMENDADO: https://www.youtube.com/watch?v=xMFsphbF6Y8

 

DIFERENCIAS INDIVIDUALES A LA HORA DE AFRONTAR EL ESTRÉS
Llegados a este punto nos podemos preguntar ¿por qué me está afectando esta situación de ésta forma? ¿Por qué me está sobrepasando hasta este punto?
En psicología diferencial hay un hecho reconocido unánimemente, distintas personas actúan y se enfrentan de distinta forma ante situaciones similares. Hay personas muy “resistentes”, con muchos recursos tanto emocionales, familiares, cognitivos, emocionales que llevan la enfermedad de una forma mucho más positiva y adaptativa que otras.
Aquí entramos de lleno en el concepto de “afrontamiento”, definido por Lazarus y Folkman en 1986 como los esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes, desarrollados para manejar las demandas específicas externas y/o internas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo.
Nos podemos hacer las siguientes preguntas:
– ¿Por qué una situación puede ser un desafío o una amenaza?
– ¿Por qué la misma estrategia es eficaz para unos e ineficaz para otros?
– ¿Por qué, ante la misma situación, unos evitan y otros buscan apoyo?
– ¿Por qué unos se adaptan y otros no?
Estas maneras de afrontar son distintas en sujetos diferentes en función, entre otras, de ciertas variables de personalidad que afectarán tanto a las estrategias de afrontamiento utilizadas, como a la adaptación posterior del sujeto a la situación de estrés.
Así pues, las personas se encuentran diariamente en distintas situaciones que deben evaluar para decidir cuáles pueden ser las consecuencias de las mismas. Según sea el resultado de esta valoración, el sujeto determinará cómo enfrentarse a ellas. Así, si la situación se categoriza como amenazante y el individuo piensa que las demandas de la misma son excesivas para él, estaremos ante una situación estresante. Llegados a este punto, ¿de qué depende que el sujeto ponga en marcha una estrategia de afrontamiento y no otras?. Sin duda de la evaluación previa, pero también veremos que ciertas variables de personalidad influyen de forma decisiva en todo este proceso.
El modelo de Lazarus y Folkman se ha convertido en un punto de referencia obligado en el estudio del estrés y el proceso de afrontamiento. Desde este modelo, se entiende el estrés como una relación particular entre el individuo y el entorno que es concebido como amenazante, ya que el sujeto juzga que pone en peligro el bienestar de aquél. Los componentes de su modelo son los siguientes:
a) Los antecedentes. Incluyen las variables de personalidad, hay personas más optimistas que otras, o tiene mayor autoestima, un lugar de control interno (mayor percepción de control sobre el problema) o menor predisposición a la ansiedad que otras. También influyen las variables ambientales que plantean exigencias al individuo o le ofrecen recursos (por ejemplo, el apoyo social).
b) Los procesos mediadores. Incluyen las evaluaciones cognitivas y el afrontamiento. Cómo valoramos e interpretamos la situación.
c) Las consecuencias. Se refieren a la adaptación (o inadaptación) del sujeto a la situación estresante (salud, bienestar…).
Si, como hemos dicho y según la teoría de Lazarus, el estrés es el resultado de que el individuo evalúe el entorno como amenazante o desbordante de sus recursos, el estrés es el resultado de una interacción entre el individuo y su entorno. Éste es el núcleo de la teoría procesual y sus dos conceptos fundamentales son el de evaluación y afrontamiento.
Desde la teoría procesual del estrés, la evaluación cognitiva es definida como el proceso que determina las consecuencias que un acontecimiento dado provocará en el individuo
1. La evaluación primaria es aquella mediante la que el individuo intenta identificar el efecto que tiene sobre su bienestar una determinada situación. Por lo tanto, la persona deberá responder a las siguientes preguntas: Esta situación, ¿me perjudica o me beneficia?, ¿ahora o en el futuro?, ¿de qué forma?, ¿Cuál es su importancia?
Dentro de esta evaluación se distinguen tres tipos:
a) Irrelevante: la situación no tiene consecuencias para el individuo.
b) Benigno positiva: las consecuencias del encuentro con la situación son positivas, en tanto que preservan, logran o ayudan a conseguir su bienestar.
c) Estresantes: la persona juzga que sus intereses están en juego, pudiéndose realizar tres tipos de juicios o evaluaciones:
• Evaluación de daño o pérdida: el individuo ya ha recibido algún perjuicio, algún daño o alguna pérdida importante.
• Evaluación de amenaza: se refiere a daños o pérdidas que todavía no han ocurrido pero que se cree que ocurrirán en un futuro.
• Evaluación de desafío: el individuo valora las ganancias que puede obtener en la transacción, siempre y cuando se pongan en marcha las estrategias de afrontamiento necesarias para superar la situación estresante.
2. La secundaria es un proceso evaluativo mediante el que el individuo valora sus opciones de afrontamiento. La pregunta en este caso es: ¿Qué debo hacer? y ¿qué puedo hacer?. Es decir, la persona pretende conocer cuáles serán los resultados de utilizar una estrategia de afrontamiento u otra y qué posibilidad tiene de utilizar o aplicar una estrategia de manera efectiva.
3. Mediante la reevaluación se introducen cambios en la evaluación inicial, según la información obtenida de las reacciones ante la situación. En realidad se trata del mismo proceso que la evaluación primaria pero en otro momento (posterior).
Básicamente hay dos tipos de estrategias de afrontamiento: las centradas en el problema y las centradas en la emoción. Dependiendo de la situación estresante podemos actuar intentando buscar alguna solución al problema, o intentando disminuir el impacto emocional y psicológico que éste nos produce.

 

CONCLUSIONES:
En esta primera parte he intentado aportar los conceptos básicos más importantes sobre el estrés. En aportaciones posteriores iniciaré un taller de manejo del mismo, con consejos prácticos para afrontar de una manera más adaptativa todo lo que conlleva el diagnostico de HANA.

 

PRÓXIMAMENTE:  MANOS A LA OBRA
PRIMER PASO: IDENTIFICAR NUESTRAS FUENTES DE ESTRÉS

BIBLIOGRAFÍA:
Lazarus , R.S y Folkman, S. (1986). Estrés y procesos cognitivos. Barcelona: Martínez Roca.
Robles Ortega, H y Peralta Ramírez, M.I. (2006). Programa para el control del estrés. Madrid: Ediciones Pirámide.
Sapolsky, R.M. (1995). ¿Por qué las cebras no tienen úlcera?. Madrid: Alianza Editorial.
Selye, H. (1960). La tensión en la vida (el estrés). Buenos Aires: Fabril Editora.