Cocinando con histaminosis
Recetas de cocina y trucos. Síndrome de HANA

 

 

Interesante articulo nos deja la Dra. Mercedes Lopez sobre la posible relación entre las intolerancias alimentarias y la hiperactividad y déficit de atención en niños y jovenes, elaborado por la Dra. Pilar Puig (Psicologa Clínica).

 

 

Las intolerancias alimentarias pueden causar Hiperactividad y Déficit de Atención.

Actualmente está creciendo de manera alarmante el número de niños y jóvenes con problemas de aprendizaje y conducta, detectado sobre todo en la escuela, pero también por padres y familiares.

La medicina predominante, colma a unos y otros con una medicación agresiva y llena de efectos secundarios graves, que los médicos no se cansan de negar y que están documentados con informes científicos.

Establecer la evidente relación entre intolerancia alimentaria e hiperactividad y déficit de atención es sencillo, si observamos qué pasa en nuestro cerebro cuando padecemos este tipo de problemas, ya que existe un desbalance (ya sea a la alza o a la baja) de determinados neurotransmisores cerebrales.

Cuando un alimento no es reconocido por nuestro cuerpo, se libera una carga muy alta de histamina por un lado, y se disminuye la capacidad de nuestro intestino para absorber los nutrientes necesarios, para un correcto funcionamiento de nuestro cerebro. Ambos procesos causan un sinfín de malestares psíquicos.

Este desbalance, puede corregirse eliminando los alimentos que no asimilamos, y si es necesario, corrigiendo la deficiencia de nutrientes que se ha originado.

En ocasiones, y muy especialmente en niños y niñas, los síntomas de la intolerancia son mayoritariamente expresados a través de la conducta y el estado emocional/psicológico, con lo cual no es de extrañar que no se asocie a un problema de la alimentación.

Es un error dejar pasar estas manifestaciones psíquicas, porque causan malestar y sufrimiento en unos y otros, destacando los siguientes:

– Hiperactividad.

– Irritabilidad.

– Dificultad de concentración.

– Conductas desafiantes.

– Tendencias adictivas.

– Comportamientos obsesivos y compulsivos.

– Insomnio.

– Mal humor.

– Depresión.

– Intranquilidad.

– Lloro.

– Apatía.

– Desinterés por los estudios.

– Y otros muchos que puede detectar un profesional cualificado.

Todos aquellos padres, y aquejados de dolencias similares, pueden liberarse de ellas, acudiendo a los profesionales bien formados en intolerancias alimentarias y disfrutar de nuevo de salud física y emocional.

 

Pilar Puig. Psicóloga clínica.

 

La Histaminosis o síndrome de HANA “Histaminosis Alimentaria No Alérgica”, como nos explicaron los ponentes en el V congreso de la SAEIA, es una enfermedad donde los síntomas no solo son muchos y variados, sino que además, son tan diferentes que es difícil pensar que están relacionados entre sí, y mucho menos que son debidos a la ingesta de alimentos.

Un síntoma solo, independiente, no indica que padezcas histaminosis, sino que suelen confluir varios de ellos al mismo tiempo, normalmente de tres a cinco, de ahí que se considere que: el síndrome de HANA, es una enfermedad muy frecuente, emergente, multisistémica y no bien conocida, de ahí su difícil diagnóstico.

Estos síntomas son:

• Cefaleas.
• Fatiga muscular crónica.
• Olvidos momentáneos.
• Alteraciones del ritmo cardíaco.
• Contracturas musculares recidivantes.
• Cambios de temperatura.
• Dermatitis y urticaria crónica.
• Deshidrataciones intervertebrales.
• Sequedad de piel.
• Estreñimiento y/o diarrea.
• Distensión abdominal.
• Retención de agua.
• Dolores articulares y musculares.
• Hiperactividad.
• Túnel carpiano.
• Tendón rotuliano.
• Abortos de repetición e infertilidad.
• Acúfenos.
• Fibromialgia.
• Dolor por presión.

Aunque siguen apareciendo cada día más síntomas relacionados con HANA.

 

Nota: La información ofrecida no tiene como intención diagnosticar, tratar o curar ninguna enfermedad. Tampoco tiene como intención reemplazar una consulta médica.

El Dr. Elorza en esta conferencia comenzó explicando que en este V congreso se habían planteado hacer una parada y tener un momento de reflexión para plantearse que se ha hecho hasta ahora, que debemos de mejorar y que factores correctores debemos de introducir, etc.…
Comento que esta sociedad nació en el 2009, pero con una historia a la espalda de 34 años de investigación y aprovecho para explicar dónde estamos a nivel de conocimientos
Empezó explicando que H.A.N.A. fue producto de un error, en realidad lo que se buscaba era hacer diagnósticos lo más exquisitos y avanzados del paciente alérgico, para lo cual tendríamos que estudiar la histamina que es la molécula responsable del proceso alérgico.
El problema vino cuando se empezó a detectar la liberación de histamina en enfermos que no eran alérgicos, se planteó que teníamos liberación positiva en enfermos no alérgicos, que nunca habían presentado patología alérgica alguna. Nos preguntamos: ¿Qué estamos viendo?, nos quedamos tranquilos cuando vimos que al retirar el alimento el enfermo mejoraba de sus dolencias, las cuales no eran de índole alérgico, ante esto estuvimos dos años de confusión y estudio, llegando a la conclusión de que existe otro mecanismo de liberación de histamina que no es alérgico, que nos llevaba a síntomas que no tenían nada que ver con el proceso alérgico y además estos síntomas remitían cuando al paciente se le retiraba el alimento que le había dado positivo a  histamina.
Los diez años posteriores fueron apasionantes para el conocimiento de lo que al final denominamos “Histaminosis Alimentaria No Alérgica, H.A.N.A.”, en este tiempo hubo personas muy decisivas para dicha investigación a las que el Dr. Elorza rindió tributo por dicha aportación.
Después de estos años de estudio y gracias a dichas personas, hoy se dispone de un numero de síntomas inequívocos que permiten, que el diagnostico de “H.A.N.A.”, para un médico formado en esta materia, sea exclusivamente clínico y siendo el estudio analítico exclusivamente para conocer los alimentos responsables de la misma, así como cuando aparece un síntoma nuevo, es relativamente fácil valorarlo, debido al conocimiento de otro conjunto de síntomas y de la evolución de los mismos con el tratamiento.
Cuando se incorporaba a estos estudios un facultativo de otra especialidad, podíamos ir ampliando síntomas propios de dicha especialidad, como por ejemplo paso con ginecología, y recordó como en el III congreso de SAEIA, el Dr. Navarro, director del centro de reproducción asistida “BIONAC”, expuso los resultados obtenidos en mujeres que habían sido descartadas para la reproducción, todas ellas con edades superiores a los 40 años, y como había sido posible recuperar la reproducción, en el 62% de ellas.
Más adelante paso a describir la situación actual, donde explico que para un facultativo debidamente formado en esta disciplina, el diagnóstico es puramente clínico, siendo algunos de los síntomas más relevantes en H.A.N.A.:
  • Cefaleas,
  • Fatiga muscula crónica,
  • Olvidos momentáneos,
  • Alteraciones del ritmo cardiaco,
  • Contracturas musculares recidivantes,
  • Cambios de temperatura,
  • Dermatitis y urticaria crónica,
  • Deshidrataciones intervertebrales,
  • Sequedad de piel,
  • Estreñimiento y/o diarrea,
  • Distensión abdominal,
  • Retención de agua,
  • Dolores articulares y musculares,
  • Hiperactividad,
  • Túnel carpiano,
  • Tendón rotuliano,
  • Abortos de repetición e infertilidad.
No pudiendo cerrar la lista ya que seguirán apareciendo síntomas conforme se vayan uniendo facultativos de distintas especialidades.
Así mismo hizo hincapié, en que los tratamientos deben de ser personalizados y todas las acciones deben ir encaminados a bajar la concentración de histamina tisular (en los tejidos), y en la medida que esto se consiga, se irán disminuyendo los síntomas.
Para ello la principal arma está en la dieta, aunque cada enfermo puede tener connotaciones diferentes que el medico deberá tener en cuenta para conseguir un correcto tratamiento, no obstante para cada enfermo hay un proyecto diferente de evolución, aunque aproximadamente el 94 % de los pacientes presentan buena evolución en los primeros 6 meses.
Así tendremos:
  1. Modelo de buena evolución: Los síntomas digestivos se normalizan antes del mes de tratamiento y permanecen estables.
  2. Inicialmente buena evolución y retroceso a los 2 ó 3 meses, esto puede ser debido a:
-Trasgresión de la dieta porque el enfermo se confía al encontrase bien.
-Nuevas sensibilizaciones por disfunciones intestinales
-Situaciones de estrés.
 Todas estas opciones han de ser consideradas y estudiadas minuciosamente para poder subsanarlas.
 Hay un caso minoritario en el que las sensibilizaciones están perfectamente tratadas pero no hay evolución y se atribuye a la existencia de agentes tóxicos en los tejidos, como puede ser metales pesados, que hacen que la histamina no se aclare debidamente, en este caso se debe actuar prioritariamente eliminando dichos agentes.
 La pregunta clave es: ¿porque hay tantos afectados? y ¿hay más o menos que hace 60 ó 70 años?.
Ante un problema tan prevalente tenemos que pensar que no solo hay una causa y analizando a los protagonistas vemos que tenemos tres:
 1-Los alimentos
2-El tubo digestivo
3-El medio que nos rodea
  Los alimentos:
Aunque hoy nos alimentamos mejor que hace unos años, no todos los progresos han sido afortunados para la salud, como por ejemplo tenemos con el trigo, al cual han hecho más rentable para los cultivos, pero eso no indica que sea más digestible que el trigo anterior. También tenemos que tener en cuenta que comemos muchas moléculas de síntesis que no están en la naturaleza de forma espontaneas.
 El tubo digestivo:
Al tubo digestivo lo estamos maltratando constantemente con moléculas de síntesis, para las cuales nuestro aparato digestivo no está preparado para reconocer, lo que lleva en ocasiones a cambiar el equilibrio de la flora digestiva, esto puede ser desencadenante de enfermedad.
También el consumo de fármacos puede ser fuente de riesgo para su integridad.
 El medio:
Verdaderamente hemos creado un medio desequilibrado para la especie humana, vivimos entre multitud de campos magnéticos, cuya influencia en ocasiones ha demostrado ser nociva. Usamos productos de síntesis (plásticos, etc…) que están alterando el medio ambiente, así como hemos introducido fertilizantes químicos, aditivos, metales pesados en exceso, los cuales después de años, aparecen en sangre de recién nacidos, como por ejemplo el mercurio.
 Podemos decir que  los tres elementos analizados están colaborando, de una forma u otra, en que este mecanismo de enfermedad progrese y si no ponemos medidas preventivas, tendremos que usar más recursos terapéuticos.
  EN RESUMEN:
 La Histaminosis Alimentaria No Alérgica (H.A.N.A.) es una enfermedad adquirida.
Todos los síntomas que se han descrito llevan a pensar en dos grandes procesos:
  • El inflamatorio
  • El autoinmune
La distribución personal de la histamina y de los receptores son los responsables de la gran cantidad de síntomas y sus consecuencias.
También hay síntomas que pueden ser consecuencia de la mala distribución del agua, por ejemplo: deshidratación de discos intervertebrales, piel seca…etc.
En H.AN.A. la única forma de controlar la enfermedad es la disminución de las concentraciones de histamina tisular, y para conseguirlo hay que eliminar las causas histaminliberadoras, principalmente los alimentos.
El enfermo debe cuidar aspectos de su vida como: dieta, consumo de fármacos, estrés,  hábitos de vida…etc., lo cual requiere un manejo clínico y dietético laborioso.
Muy importante es recordar que las enfermedades alimentarias “No son cuestión de hacerse un análisis y retirar los alimentos que den positivo”.
 NUEVOS HORIZONTES
Pronosticar el futuro siempre puede correr algún riesgo pero actualmente nosotros recomendamos:
  1. Formar al enfermo sobre su enfermedad.
  2. Advertir, que sin su implicación, el trabajo puede ser inútil.
  3. Es una enfermedad progresiva, o se mejora o avanza.
  4. Tenemos que acortar los tiempos de tratamiento.
  5. Necesitamos profundizar más en los mecanismos del tubo digestivo, así como en las actuaciones a seguir para su reparación.
  Con respecto a los afectados recomendamos:
  1. Que “no banalicen” su problema.
  2. Es aconsejable comer comidas más simples (con menos componentes) y lo más controladas posible (comer fuera de casa siempre es un riesgo).
  3. Minimizar el consumo de fármacos.
 Para terminar, agradeció la información aportada por todos los enfermos durante estos 34 años, así como a los más de 80 médicos, que en este momento, están colaborando con sus aportaciones, también al equipo del laboratorio LAB SUR, que con tanta ilusión trabajan este tema.