Cuando llegan estas fechas de comuniones, bodas y todo tipo de celebraciones y las vacaciones a la vuelta de la esquina, surgen los problemas y las dudas a todas aquellas personas que tienen intolerancias, alergias o histaminosis.

Nuestra amiga Maite Zudaire (nutricionista del Grupo HISTAL), nos deja un maravilloso articulo lleno de buenos consejos que queremos compartir con todos vosotros.

Muchas gracias Maite.

 

CUMPLES Y CELEBRACIONES CON NIÑOS CON INTOLERANCIAS, ALERGIAS O HISTAMINOSIS

 

Así, a bote pronto, la realidad parece dura: un niño con histaminosis alimentaria debe tener más complicaciones que un adulto. Pero lo cierto es que tenemos que hacer el esfuerzo para que no sea así. Nuestro objetivo, como profesionales y como padres y madres, debe ser normalizar la situación lo más posible, sin perder la rigurosidad del asunto. Estamos hablando de algo serio e importante: la salud del niño depende de lo que coma, o mejor dicho, de lo que no coma.

Por poner un ejemplo más cercano a todo el mundo, hablaré en primer lugar de la celiaquía. Los niños celiacos, en general, llevan mucho mejor su enfermedad que los adultos. Muchos de ellos no han probado anteriormente los alimentos desaconsejados y, por tanto, no los echan de menos. Asumen con una sorprendente y admirable naturalidad cuáles son los límites en su alimentación y no lo viven como un pesar.

Son las personas mayores quienes peor lo pasan, ya que su mente les juega malas pasadas y les hace echar de menos ciertos alimentos que, además, asocian a diferentes momentos sociales. En definitiva, su experiencia y su memoria, no les están facilitando la vida. En cambio, los niños diseñan su vida desde el inicio y la hacen suya con normalidad. Viven la celiaquía con total y absoluta naturalidad… y lo mismo ocurre con la histaminosis. Forma parte de ellos.

Aprendamos de los peques

Sorprende la fortaleza y voluntad a la hora de no probar alimentos problemáticos de niños con histaminosis alimentaria. Y no es baladí: han descubierto que dejando de comer ciertos alimentos, pueden comer otros con tranquilidad, se les despierta el apetito, disfrutan de lo que comen, comen con gusto, están más contentos, les cambia tremendamente el ánimo, tienen más vitalidad…
Padres, madres, familiares y amistades, han de comprender que, en el caso de las intolerancias alimentarias, entre las que se incluye la histaminosis alimentaria, un alimento puede enfermar, y en consecuencia, debe ser evitado por un tiempo. El que el especialista considere necesario.

Por tanto, es cierto que tener histaminosis alimentaria no alérgica exige una atención especial sobre todo cuando salimos fuera de casa. Nosotros conocemos muy bien la enfermedad, pero los demás, no. Por ello, debemos informarles desde el minuto uno sobre nuestra intolerancia alimentaria y los efectos que tiene en el día a día.

Si tu niño o niña tiene histaminosis alimentaria, ¿sabes qué información debes darles a los demás?

Ahora se acercan las comuniones y se multiplican los eventos: bodas, cumpleaños (¿te has fijado cuántos hay en estas fechas), fiestas de fin de curso…).

Imagina que le invitan a un cumpleaños. Las opciones que tienes son varias:

No ir (completamente desaconsejable ya que el niño es niño y tiene el derecho a disfrutar de la compañía de sus amistades).

Llevarle su propia comida, y que se incluya en la misma mesa, en el sitio donde se vaya a colocar el niño, para que tanto él o ella como sus amigos y amigas, sepan que es eso lo que puede comer. Ejemplo: sándwiches con pan permitido; trozo de pastel o de bizcocho apto… Habría que advertir que esos alimentos no deben ser tocados o mezclados con otros, pero este mensaje, aparentemente tan alarmante, los peques lo comprenden con una naturalidad pasmosa.

Hablar con los padres del cumpleañero y contarles la situación de tu peque. Hay familias que tienen incluso unas breves hojas ya escritas en las que se explica de un modo muy sencillo qué es la histaminosis alimentaria, qué alimentos no puede comer y cuáles sí. ¡Hay quien lo tiene en el WhatsApp!

– Y si hay la suficiente confianza, se puede proponer hacer la compra de la mayoría de ingredientes para la merendola, aptos para intolerancias. Me explico. La industria alimentaria, consciente de esta situación, tiene una oferta cada vez mayor de ‘aperitivos y chucherías sin gluten, sin lactosa, sin huevo…’. Si al menos se evitan estos componentes, suele servir de gran ayuda para muchos niños y niñas afectadas. Requiere un poquito de esfuerzo al leer las etiquetas, pero merece la pena. Y además, se aprende mucho.

Y es que esta información es lo primero que debes contar si entras en un grupo nuevo: colegio, actividades extraescolares o de ocio, etc. Deben saber que tu peque no puede comer cualquier cosa. En el caso de los niños es increíble la obcecación de muchas personas mayores en ofrecerles comida y comida sin parar. ¡Debemos hacer que sean conscientes de que no pueden tomar ciertos alimentos y de que hay un riesgo en ello! No es un capricho, es cuestión de salud.

Ideas para una fiesta apta para intolerancias

En este artículo que escribí para Eroski Consumer, aparecen ideas de aperitivos alternativos o complementarios, para incluir en la fiesta de cumpleaños apta para intolerancias, en este caso al trigo o al gluten. Te animo a que tomes nota.

Por ello, mi consejo final es el siguiente:

No dejes de salir o hacer lo que deseas y busca la complicidad de los demás para hacer que tus peques no se pierdan nada y disfruten como los que más.

 

Fuente: Maite Zudaire. Dietista – Nutricionista

Web: maitezudaire.com