Cocinando con histaminosis
Recetas de cocina y trucos. Síndrome de HANA

 

 

 

Un maravilloso cuento,de nuestra colaboradora la Dra. Mercedes Lopez Jimenez, que nos narra la realidad de vivir con Histaminosis o Síndrome de H.A.N.A., de un niño.

Gracias Mercedes por este cuento tan ilustrativo.

 

Mamá me pica

Cuando era pequeño me picaba un poquito,
era muy guapo, parecía un monito.

Crecí un poco y me picaba más y más y más,
me rascaba sin parar.

Mis pupas eran grandes, las tenía
aquí, acá, allá, por allí y por allá.

Mamá me echaba cremitas, me cogía,
me daba mimitos, caricias y medicinas.

Me contaba un cuento y yo me dormía.
Mi mamá médico.

Pero al poco me despertaba y gritaba
¡¡ mamá me pica !!

Me ponía malito y no podía respirar,
tosía sin parar.

Mamá estaba preocupada y cuanto
más preocupada tanto más estudiaba.

Mi barriguita a todas horas empezó a dolerme,
mamá mimitos, masajitos
y manzanilla me daba.

Luego se me fue la voz, pero yo seguía jugando,
algunos días la voz venía y otros
me quedaba esperando.

Después se marchó el sueño,
por las noches yo quería dormir
y sin embargo el sueño seguía sin venir.

Pero el picor y las pupas no se iban nunca,
siempre estaban aquí,
en mi.

Mamá me cogía, me acariciaba,
me echaba más cremitas y más medicinas me daba,
pero yo no mejoraba.

Y por las noches me despertaba y gritaba
¡¡mamá me pica!!

Mi mamá estaba muy preocupada,
mientras más medicinas me daba
más intranquila estaba.

Andaba de aquí para allá
con sus libros, mis cremas y demás.

Cuando cumplí 4 años mamá encontró
que tenía una alergia a la leche y al huevo.

Me dijo que no iba a poder comer algunas
comidas que a mí me gustaban.

Entonces mejoré un poquito y mamá
más estudiaba y más buscaba.

Conoció a su amigo Félix, con su bigote blanco,
que le enseñó muchas cosas que no estaban
en los libros de las intolerancias a los alimentos.

Mamá médico me quitó más
comidas que me gustaban,
pero no me importaba porque
ya menos me picaba, las pupas se iban,
volvía el sueño y la barriguita no me dolía.

Aprendí lo que era la “intolerancia” a los alimentos.

Ni mamá, ni yo la conocíamos.

Mamá médico me quitaba un alimento,
pero otro a su vez me daba.

Por fin me quitó las medicinas
que a ella tanto le preocupaban.

En el cole también me hicieron
unas comidas solo para mi
y mis amigas Laura y Ángela me decían
que yo tenía mucha suerte
porque comía siempre una comida especial.

Al principio yo hacía trampas y quería
comer lo que más me gustaba,
pero cuando a escondidas lo hacía
me picaba todo mucho más,
me dolía la barriguita y me costaba respirar.
A veces no me gustaba pero
ya no se me iba la voz,
ni me dolía la barriguita,
ni tenía tos, podía respirar bien
y casi no tenía pupas ni picor.

¡Ya podía dormir!

Después del cuento de mamá solo me
despertaba si tenía pipí, pero ya no me picaba.

Como me he portado muy bien
y mamá médico me va vigilando,
cuando a mi cuerpo se le olvida que algunas
comidas eran malas para mi, poco a poco
me va dando algunos de los alimentos
que me había quitado.

He crecido, ya tengo casi 7 años
y como casi de todo.

Yo ya he aprendido que cuando mi mamá
dice que algo no se puede comer
no hay que comer ni un poquito,
ni un cachito, ni una miguita,
nada de nada.

Y yo se lo enseño a mi abuelo,
porque ahora es a él a quien le pica:
“Abuelo, ni una galletita, aunque sea chiquitita”.

Este cuento no está basado en hechos reales…………… son hechos reales.

Dra. Mª Mercedes López Jiménez.

 

Si tienes que tomar hormonas tiroideas y tienes: Intolerancia a la Lactosa, Alergia o Síndrome de HANA a la leche, por lo menos dos laboratorios farmacéuticos, “por fin ya las fabrican sin poner lactosa en los excipientes”.

Además, el almidón que usan como excipiente, es de maíz, por lo que si eres celiaco o tienes HANA al trigo, también podrás tomarlas

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