Cocinando con histaminosis
Recetas de cocina y trucos. Síndrome de HANA

Le damos la bienvenida a Juana María Martínez nueva colaboradora en nuestra web, que nos ira introduciendo  en el mundo de la meditación como ella sabe hacer, con paciencia, sabiduría y con mucho amor.

Tenemos un nuevo ingrediente para cocinarnos nuestra nueva vida , esa vida que tenemos que aprender a cocinar cuando somos diagnosticados de histaminosis síndrome de HANA que en este caso es: La meditación Mindfulness.

Muchas gracias Juana María por este primer articulo tan fabuloso, que seguro nos va a ayudar mucho a todos.

Juana María Martínez Camacho
Yoga
Terapias Naturales
Psicoterapeuta Transpersonal (Psicología Integral)
( Escuela Española de Desarrollo Transpersonal)
Terapeuta en Biodescodificación-Bioneuroemoción
(Instituto Español de Bioneuroemoción)
Facilitadora Inernacional de Liberación de la Memoria Celular
(CMR Cellular Memory Release)

Mindfulness – La Atención Plena (Meditación)

Lo que llamamos meditación, tiene que ver con el despertar de la atención plena, y con aprender a observar de una manera neutra, sin quedar involucrado con lo que se observa, tomando distancia interna y vivenciando el Aquí y el Ahora, el Presente.
Para ello, la práctica se hace mediante el silencio interno, desde el cual poder ser testigos de la corriente de pensamientos, sensaciones, sentimientos que se despliegan en nuestro mundo interno.

“Prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”
Jon Kabat Zinn

La meditación es una práctica milenaria en oriente, y el interés por su estudio en occidente ha aumentado mucho en estos últimos años. Habitualmente estaba ligada a experiencias religiosas, pero hoy en día es utilizada y comprendida dentro de un marco estrictamente psicológico (Walsh-1980).

En EEUU y Canadá, se lleva aplicando con éxito programas de reducción del estrés basados en Mindfulness- Atención Plena, desde hace más de 30 años, por el Dr. Jon Kabbat Zinn (1982), quien define a la meditación como la “regulación intencionada de la atención momento a momento.”

Con la Atención Plena o Mindfulness, las personas aprenden a conocerse mejor, y aprenden a responder de manera más saludable a las situaciones estresantes, en vez de reaccionar de manera mecánica, como se suele hacer debido a los condicionamientos, programas con los que funciona habitualmente la mente.

Hay evidencia científica que la práctica de la Atención Plena ayuda a potenciar la salud física y mental, y la relación interpersonal. Proporciona niveles de bienestar interior, equilibrio mental, claridad de ideas y mejora del rendimiento. Se logra vivir en calma en el día a día, independientemente de que las circunstancias sean favorables o adversas.

La psicología contemporánea, ha adoptado al mindfulness como una técnica para incrementar la conciencia y para responder más habilidosamente a los procesos mentales que contribuyen al desarrollo de trastornos psicopatológicos y a otro tipo de problemas del comportamiento (Bishop 2004). La utilidad y eficacia del empleo de las técnicas de mindfulness ha quedado ampliamente demostrada en múltiples problemas médicos y psicológicos (ej., cáncer, psoriasis, dolor crónico, ansiedad, depresión, estrés, y en todas las enfermedades en general, etc.) a través de numerosos estudios científicos a lo largo de los últimos años.

La Atención Plena es una antigua práctica budista, que tiene una gran importancia en nuestra vida actual, no como práctica budista, sino como herramienta para examinar quiénes somos y cuestionar nuestra visión del mundo y el lugar que ocupamos en el mismo, también es útil para cultivar la capacidad de apreciar la plenitud de cada momento que estamos vivos.

Atención Plena significa prestar atención al momento presente, sin juzgar. Este tipo de atención permite desarrollar una mayor consciencia, claridad y aceptación de la realidad del momento presente.
Nos despierta para que podamos darnos cuenta de que nuestra vida se despliega sólo en momentos. Si durante la mayoría de estos momentos, no estamos plenamente presentes, es posible que nos perdamos lo que es realmente valioso en nuestra vida y que no nos demos cuenta de la riqueza y la profundidad de nuestras posibilidades de crecimiento y transformación.

La mayoría de las veces nuestras acciones y comportamientos son mecánicos e inconscientes, motivados por temores e inseguridades profundamente arraigados en nosotros. Si no nos ocupamos de ellos, con el tiempo tienden a exacerbarse y dejarnos con una sensación de estancamiento y desconexión. Con el tiempo, puede que acabemos perdiendo la confianza en nuestra capacidad de redirigir nuestras energías para la consecución de una mayor satisfacción y felicidad, incluso una mayor salud.

La Atención Plena, nos proporciona una manera sencilla pero muy potente para salir del estancamiento y recuperar el contacto con nuestra sabiduría y vitalidad, haciéndonos cargo de la dirección y la calidad de nuestra vida, de nuestra relación con nosotros mismos, incluyendo las relaciones familiares, trabajo y con el mundo en general (Jon Kabat Zinn).

No se suele ser consciente del modo de funcionar de la mente, automático y condicionado; la mente constantemente está asaltada por pensamientos del pasado, de lo que ocurrió, y por pensamientos del futuro, imaginación de algo que no llega, que es incierto, y esto ocurre porque sentimos que en el presente nos falta algo, nos sentimos incompletos, y entonces proyectamos, imaginamos lo que en el futuro nos traerá la felicidad, la plenitud, pero ese futuro nunca llega, no podemos vivir de imaginaciones, sólo tenemos el presente, y cuando llegue ese momento futuro, será también presente. Sólo podemos vivir en presente, como dice J. Lennon:
“La vida es lo que te ocurre cuando estás haciendo otras cosas”, y por esa dinámica de la mente, se nos escapa la única oportunidad de estar en presente, de vivir realmente.

En el funcionamiento habitual, nuestra mente, dirige la atención secuencialmente a diferentes objetos, sensaciones corporales, pensamientos, fantasías, objetos del mundo externo, etc., el objeto de la atención cambia constantemente, y la persona suele estar identificada con el contenido de su mente. Esa atención produce a veces movimientos emocionales, (sea por atracción o por rechazo, sólo en algunas contadas ocasiones es neutral). La persona oye, siente, ve, pero generalmente no se da cuenta, no es consciente de que está oyendo, sintiendo o viendo.

Durante el estado de atención plena, se desarrolla un “testigo alerta», que observa todo y se mantiene imparcial, de manera que, la atención se enfoca en el presente, en el momento (incluso si estamos pensando en el pasado o en futuro, lo hacemos en presente, en este momento).
Lo contrario ocurre con el estado de conciencia normal donde la atención se esfuma con facilidad hacia el pasado o hacia el futuro, provocando un estado de inatención, del cual salimos al practicar la atención plena para volver a situarnos en el presente; y, al aceptar lo que hay, sin pretender que sea de otra manera, aparece una plenitud interna, y no necesitamos buscar en un futuro incierto algo que nos de felicidad.

La Atención Plena tiene poco que ver con la religión, pero intenta apreciar el profundo misterio de estar vivos y de reconocer que estamos vitalmente conectados a todo lo que existe.

Cuando nos comprometemos a prestar atención de una forma abierta (sin dejarnos atrapar por lo que nos gusta o nos disgusta, nuestros prejuicios o nuestras opiniones, nuestras proyecciones y expectativas), se abren nuevas posibilidades ante nosotros y se nos presenta la oportunidad de estar más conscientes.

No se trata de un sistema de creencias o ideología, sino que simplemente es una forma de práctica de estar más en contacto con la plenitud de nuestro ser por medio de un proceso sistemático de auto-observación, de auto-indagación y de acción atenta.

Al ser la fuerza del condicionamiento con el que funcionamos tan fuerte, se requiere compromiso interno y que hagamos un cierto tipo de trabajo para poder seguir adelante con nuestros intentos de captar los momentos de manera consciente y de mantener la atención plena.

Es un trabajo satisfactorio, porque nos pone en contacto con muchos aspectos de nuestra vida que, habitualmente pasamos por alto o nos perdemos.

También se trata de un trabajo esclarecedor porque nos permite ver con mayor claridad, comprender profundamente aspectos de nuestra vida que no mirábamos (incluidas emociones profundas como la tristeza, enfados, miedo, heridas..) y a lo mejor no nos permitíamos sostener en la conciencia o expresarlas de manera consciente.
Además la atención plena nos puede ayudar a apreciar sentimientos como la alegría, la tranquilidad, la felicidad, que suelen pasar de forma fugaz y sin ser reconocidos.

Y es un trabajo liberador en el sentido de que conduce a nuevas maneras de estar en nuestra propia piel y en el mundo, podemos liberarnos de las pautas en las que caemos con tanta frecuencia.

Es un trabajo que nos dota de poder, porque el hecho de prestar atención de este modo, permite acceder a reservas muy profundas de creatividad, de inteligencia, de imaginación, de claridad, de determinación, de capacidad de elección y de sabiduría que tenemos en nuestro interior.

En general, no se suele estar consciente de la gran cantidad de pensamientos que asaltan la mente durante el día, dejándonos pocos espacios para experimentar el silencio interior, para simplemente ser, sin correr de aquí para allá haciendo cosas constantemente. Con frecuencia nos dejamos arrastrar por impulsos, actuando de manera mecánica e inconsciente que a veces nos conduce a lugares donde quizá no deseábamos ir o ni sabíamos que nos dirigíamos.

Meditar es salir de la corriente de pensamientos, sentarnos a su orilla y escuchar, aprender de ella y, utilizar su energía para que, en lugar de dominarnos, nos sirva de guía. Este proceso, requiere energía, es el cultivar nuestra capacidad de estar en el momento presente.

Se trata de llevar la atención al momento presente, a lo que está sucediendo en el momento presente y mantenerla allí, “me siento enfadado, me siento alegre, estoy tomando un té,..…etc.”, observar los contenidos de la conciencia es estar practicando Mindfulness.

Ajahn Chah decía:
“Aparezca lo que aparezca en tu mente, simplemente obsérvalo”.

Para ilustrar cómo funciona la Atención Plena, podemos comparar la mente con la superficie de un lago o del océano. En el agua siempre hay olas, a veces son grandes, a veces pequeñas y otras veces casi imperceptibles. Las olas surgen en la superficie del agua porque la agitan los vientos, que vienen y van, y cambian de dirección y de intensidad, tal y como lo hacen los vientos del estrés y del cambio en nuestras vidas, que forman olas en nuestra mente.

Hay personas que piensan que la meditación es una manipulación interna especial que acabará con las olas para que la superficie de la mente quede lisa, tranquila, calma.
Pero, así como no podemos calmar las olas poniendo una lámina de cristal sobre la superficie del agua, tampoco podemos eliminar las olas de nuestra mente de manera artificial, e intentarlo creará más lucha y tensión interna, en vez de calma. Tampoco significa que sea imposible conseguir la calma, lo único que ocurre es que no podemos conseguirla con intentos disparatados de eliminar la actividad natural de la mente.

Gracias a la meditación nos resguardamos de los vientos que agitan la mente, y, con el tiempo es posible que gran parte de las turbulencias se vayan calmando, al no alimentarlas continuamente. Pero, a la larga, los vientos de la vida y de la mente soplarán, hagamos lo que hagamos, y la meditación nos ayuda a saber algo de esto y cómo trabajar con ellos.

“No puedes detener las olas, pero puedes aprender a surfear.”

La meditación no tiene que ver con sentirnos de un modo determinado. Tiene que ver con “sentirnos como nos sentimos”. No se trata de vaciar o calmar la mente, aunque la calma se vuelve más profunda con la meditación y puede cultivarse de manera sistemática. La meditación tiene que ver con permitir que la mente esté como está, y observar la respiración, observar la mente, permitirnos a nosotros mismos estar donde ya estamos. Requiere energía, compromiso y cierta disciplina para convertirla luego en parte de nuestra vida. La clave está en consciencia e intención.

 

 

 

Ejercicio de atencion

 

Ejercicio de atención a las sensaciones corporales

– Elige un sitio tranquilo, siéntate cómodamente, cierra los ojos y nota lo que se siente al estar en tu cuerpo.
– Fíjate en las sensaciones del cuerpo, cómo van y cómo vienen, sin prestar atención a ninguna de ellas en particular.
– Si es una sensación agradable, percíbela y déjala ir.
– Si es desagradable, también la percibes y la dejas ir.
– ¿Quizá sientes calor en las manos, presión sobre el asiento, hormigueos en la frente? Observa estas sensaciones como una madre miraría a    su bebé recién nacido, preguntándose qué es lo que siente.
– Observa lo que aparezca, una sensación tras otra.
– Tómate tiempo.
– Después de cinco minutos, abre los ojos lentamente.

Algunos de los muchos beneficios de Mindfulness:

• Disminución de los niveles de ansiedad y estrés, al disminuir los niveles de cortisol y adrenalina (sustancias presentes cuando hay estrés).
• Estabilidad de las funciones cardiaca y respiratoria.
• Aumento de la facilidad de pensar en positivo.
• Favorece el flujo de energías creativas, el autoconocimiento, el desarrollo personal.
• Eleva la autoestima, favorece la concentración, la memoria, aporta claridad mental, reflexión, aumenta eficacia en la capacidad de aprendizaje.
• Aporta fortaleza interior, confianza en sí mismo, tolerancia, sensibilidad, autenticidad. Facilita manejar situaciones difíciles.
• Incremento de la habilidad para relajarse.
• Sintonización armónica de la mente y el cuerpo.
• Aumento de la disposición del organismo a curarse a sí mismo.
• Aumento considerable de la capacidad de visualización interna.
• Disminución de la tensión arterial.
• Disminución del colesterol.
• Modificaciones electroencefalográficas de ondas Beta a ondas Alfa.
• Aumento de la oxigenación cerebral.
• Aumento de la recuperación física y mental, disminuye tensión y dolencias psicosomáticas.
• Disminución en la necesidad de consumir drogas, ansiolíticos, relajantes, etc.
• Mejora en la calidad del sueño…
• Disminución del dolor que cursa con algunas enfermedades.
• Fortalece el sistema inmune (encargado de las defensas del organismo).
• Ensanchamiento del campo de conciencia.

www.centroelim.org

 

Un articulo par estos dias de nuestra amiga Maite Zudaire, como siempre comparte grandes consejos, muy útiles para todos los que , como nosotros, padecemos intolerancias alimentarias, HANA.(Histaminosis Alimentaria No Alérgica)

Gracias Maite.

CÓMO VIAJAR TENIENDO HISTAMINOSIS

Se acercan las vacaciones de Semana Santa y quizá nos preocupe cómo nos las vamos a apañar para viajar… con la histaminosis encima. Sufrir una intolerancia, sin duda, no es lo más cómodo para viajar, pero sí podemos darle la vuelta a la situación y conseguir disfrutar al máximo y alimentarnos bien al viajar teniendo histaminosis alimentaria no alérgica.

Por ello, hoy quiero brindarte una recopilación de varios de los artículos que he escrito abordando este tema: cómo viajar teniendo histaminosis. ¡Allá van!

De vacaciones con histaminosis: en este post encontrarás consejos para comer en un restaurante teniendo histaminosis alimentaria no alérgica y cómo establecer una buena relación con los camareros y responsables del restaurante.

Menús Sanae, aptos para llevar. ¡Adiós intolerancias!: te muestra la propuesta de una empresa innovadora volcada en la alimentación que diseña platos para llevar aptos para diversas intolerancias alimentarias. Y al no requerir condiciones especiales de conservación, los puedes llevar a cualquier parte.

Viajar, comer, disfrutar (París, quesos y croissants): mi experiencia en un viaje a París sirve de excusa para mostrarte mi predilección por elegir un apartamento a la hora de viajar (especialmente si vas a un lugar donde los hábitos de comida difieren de los nuestros). Así mismo, en su interior te recomiendo otros artículos que te serán de gran utilidad para estar alerta con los ingredientes ocultos en los menús de los restaurantes.

Viajar con histaminosis

¡Espero que te sirvan estos consejos! Y sobre todo, espero y deseo que disfrutes de unas muy felices, y merecidas, vacaciones. Centrar todo el peso de las vacaciones en lo que se puede y lo que no se puede comer, te puede hacer perder oportunidades de disfrutar del momento, del encuentro con amigos o familiares, de la realidad de donde vas, y sentirte molesto y enfadado contigo mismo y con tus circunstancias. Nada más lejos de lo que debiera ser en los días de asueto y descanso.

Con la cuestión de las vacaciones, siempre suelo recomendar en consulta el consejo de ser previsor ante un viaje y provisionarse de comidas seguras en una pequeña maletita o bolso (frutos secos, frutas desecadas, barritas energéticas, tortas, cereales en polvo para improvisar una cremita tipo desayuno…).

Si se van a países o ciudades modernas, antes de ir se puede investigar por internet tiendas de comida especial que pueda haber en el lugar de destino. De esta manera, uno siente que tiene todo más controlado, lo cual reporta tranquilidad y seguridad, y puede destinar el tiempo de vacaciones a disfrutar de la compañía y del momento.

Se puede viajar y disfrutar con intolerancia alimentaria. ¡Lo vas a ver!

Fuente: Maite Zudaire. Dietista – Nutricionista

Web: maitezudaire.com

 

 

Aprovechando que  estamos en periodo vacacional y tenemos más tiempo libre, aunque también estas  situaciones nos pueden conducir a aumentar nuestro estres…..queremos volver a compartir con todos vosotros  el fantástico taller que nos proporcionó  nuestra colaboradora y amiga Ana Mª Regueiro, para que podáis poner en práctica  todos  sus  consejos…

Muchas gracias Ana Mª por  tan fabulosa aportación.

¿QUE ES EL ESTRÉS Y CÓMO NOS AFECTA?

Ana Mª Regueiro
Especialista en Psicología Clínica y de la Salud
Nº Col: AO/01472
QUE ES EL ESTRÉS?
Se define como la reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia. Cuando esta respuesta natural se da en exceso se produce una sobrecarga de tensión que repercute en el organismo y provoca la aparición de enfermedades y anomalías patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano.

La respuesta al estrés es nuestra particular forma de afrontar y adaptarnos a las diversas situaciones y demandas que nos vamos encontrando, es una respuesta que aparece cuando percibimos que nuestros recursos no son suficientes para afrontar los problemas.

 

estres

 

Por lo tanto el estrés:
– Es una respuesta natural del organismo. Nos ha servido para sobrevivir.
– Permite que nos adaptemos a los cambios que se producen a nuestro alrededor.
– Provoca una activación general del organismo.
Además viene determinado por:

• El estresor. Tipo de estímulo, problema o situación
• La evaluación del sujeto. Cómo lo percibimos subjetivamente, si nos parece muy grave, incapacitante o que pueda tener graves consecuencias.
• La interacción entre el estresor y el sujeto.
DIFERENCIAS ENTRE ESTRÉS Y ANSIEDAD

Como hemos visto, la causa del estrés es la presencia real de un factor estresante. En cambio, en la ansiedad, esa respuesta del organismo continúa presente cuando ya ha desaparecido tal estímulo estresante, es una respuesta emocional de aprehensión, inquietud, desasosiego que se produce, como ya he dicho, en ausencia de un estímulo claro.

Se suelen confundir ambos términos, o se utilizan como sinónimos, básicamente porque las respuestas físicas, emocionales y conductuales suelen ser parecidas, sin embargo, el estrés se refiere a un proceso de adaptación al medio mientras que la ansiedad es una reacción emocional de alerta general, porque pensamos que estamos en peligro, que algo nos amenaza.
TIPOS DE ESTRÉS
Hay autores que diferencian entre tipos de estrés, distinguiendo entre estrés positivo/bueno o “Eustrés” y estrés negativo/malo o “Distrés”.
Eustrés.-
 Provoca una adecuada activación, necesaria para culminar con éxito una prueba o situación complicada.
 Es adaptativo y estimulante, necesario para el desarrollo de la vida en bienestar.
 Es un tipo de estrés positivo. Sucede cuando hay un aumento de la actividad física, el entusiasmo y la creatividad. Por ejemplo, practicar un deporte que te gusta o afrontar algún reto o situación que consideras excitante.
El estrés no siempre es malo, todos siempre tenemos un poco de estrés pero su exceso puede provocar un trastorno de ansiedad.
Distrés.-
 Es un estrés desagradable. Es un estrés que ocasiona un exceso de esfuerzo en relación a la carga.
 Provoca una inadecuada, excesiva o desregulada activación psicofisiológica.
 Es dañino, nos provoca sufrimiento y desgaste personal.
No podemos ignorar el estrés o simplemente tolerarlo, el estrés forma parte de nuestra vida cotidiana, las situaciones que nos estresan muchas veces no van a desaparecer, lo que tenemos que hacer es aprender a identificarlo y a combatirlo o reducirlo a niveles más tolerables
Nuestras emociones y formas de ser producen un impacto importante en el funcionamiento de nuestro cuerpo, está claro que el estrés nos puede hacer enfermar porque produce un gran impacto en muchos sistemas y aparatos de nuestro cuerpo (hormonales, cardiovasculares, musculares, digestivos, etc.)
Está claro que, cuando nos diagnostican nuestra enfermedad, Histaminosis Síndrome de HANA, se produce una situación que implica un cambio importantísimo en nuestras vidas, es un problema de mucha intensidad y de duración indefinida (puede hacerse crónica y recidivante). Este acontecimiento nos exige desde el principio que hagamos muchísimos esfuerzos para adaptarnos a una serie de cambios (y no sólo hablo de las dietas, sino a todos los niveles).
CARACTERÍSTICAS DE LAS SITUACIONES DE ESTRÉS
En toda situación estresante existen una serie de características comunes:
– Se genera una situación nueva que nos exige un cambio
– Al principio suele haber una gran falta de información (¿habíais oído hablar antes de la Histaminosis?)
– Incertidumbre: ¿qué nos va a ocurrir?
– Ambigüedad: a mayor ambigüedad más estrés
– Normalmente tampoco tenemos muchas habilidades para manejar esta nueva situación.
– Además de nuestra enfermedad, el estrés nos provoca alteraciones biológicas en el organismo que nos obligan a trabajar aún más para volver a un estado de equilibrio.
– Cuanto más dure la situación, cuanto más crónica sea ésta, mayor nuestro desgaste

FASES DE LA RESPUESTA DE ESTRÉS
La exposición a situaciones de estrés no es en sí misma algo «malo» o que conlleve a efectos necesariamente negativos, solo cuando las respuestas de estrés son excesivamente intensas, frecuentes y duraderas pueden producirse diversos trastornos en el organismo.
Se describen tres fases sucesivas de adaptación del organismo que fueron descritas por Hans Selye ya en 1936, a las que llamó Síndrome General de Adaptación

nivel estres

 

1. Fase de reacción de alarma:
Ante un estímulo estresante, el organismo reacciona automáticamente preparándose para la respuesta, para la acción, tanto para luchar como para escapar del estímulo estresante. Se genera una activación con las típicas manifestaciones de sequedad de boca, pupilas dilatadas, sudoración, tensión muscular, taquicardia, aumento de frecuencia respiratoria, aumento de la tensión arterial, etc.
Se genera también una activación psicológica, aumentando la capacidad de atención y concentración. Es una fase de corta duración y no es perjudicial cuando el organismo dispone de tiempo para recuperarse.
2. Fase de resistencia:
Aparece cuando el organismo no tiene tiempo de recuperarse y continúa reaccionando para hacer frente a la situación. Aparecen los primeros síntomas de estrés.

 

3. Fase de agotamiento:
Como la energía de adaptación es limitada, si el estrés continúa o adquiere más intensidad, pueden llegar a superarse las capacidades de resistencia, y el organismo entra en una fase de agotamiento, con aparición de alteraciones psicosomáticas.

 

 

¿CÓMO AFECTA A NUESTRO ORGANISMO EL EXCESO DE ESTRÉS?
Hoy día está ampliamente aceptado que el sistema nervioso central (SNC) desempeña un papel clave en la integración de la respuesta a situaciones estresantes de cualquier naturaleza.

como afecta

Está ampliamente documentado que un exceso de estrés puede provocarnos: trastornos coronarios, respiratorios, inmunológicos, sexuales, endocrinos, metabólicos, gastrointestinales, dermatológicos, musculares….¿Os suena?

VIDEO RECOMENDADO: https://www.youtube.com/watch?v=xMFsphbF6Y8

 

DIFERENCIAS INDIVIDUALES A LA HORA DE AFRONTAR EL ESTRÉS
Llegados a este punto nos podemos preguntar ¿por qué me está afectando esta situación de ésta forma? ¿Por qué me está sobrepasando hasta este punto?
En psicología diferencial hay un hecho reconocido unánimemente, distintas personas actúan y se enfrentan de distinta forma ante situaciones similares. Hay personas muy “resistentes”, con muchos recursos tanto emocionales, familiares, cognitivos, emocionales que llevan la enfermedad de una forma mucho más positiva y adaptativa que otras.
Aquí entramos de lleno en el concepto de “afrontamiento”, definido por Lazarus y Folkman en 1986 como los esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes, desarrollados para manejar las demandas específicas externas y/o internas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo.
Nos podemos hacer las siguientes preguntas:
– ¿Por qué una situación puede ser un desafío o una amenaza?
– ¿Por qué la misma estrategia es eficaz para unos e ineficaz para otros?
– ¿Por qué, ante la misma situación, unos evitan y otros buscan apoyo?
– ¿Por qué unos se adaptan y otros no?
Estas maneras de afrontar son distintas en sujetos diferentes en función, entre otras, de ciertas variables de personalidad que afectarán tanto a las estrategias de afrontamiento utilizadas, como a la adaptación posterior del sujeto a la situación de estrés.
Así pues, las personas se encuentran diariamente en distintas situaciones que deben evaluar para decidir cuáles pueden ser las consecuencias de las mismas. Según sea el resultado de esta valoración, el sujeto determinará cómo enfrentarse a ellas. Así, si la situación se categoriza como amenazante y el individuo piensa que las demandas de la misma son excesivas para él, estaremos ante una situación estresante. Llegados a este punto, ¿de qué depende que el sujeto ponga en marcha una estrategia de afrontamiento y no otras?. Sin duda de la evaluación previa, pero también veremos que ciertas variables de personalidad influyen de forma decisiva en todo este proceso.
El modelo de Lazarus y Folkman se ha convertido en un punto de referencia obligado en el estudio del estrés y el proceso de afrontamiento. Desde este modelo, se entiende el estrés como una relación particular entre el individuo y el entorno que es concebido como amenazante, ya que el sujeto juzga que pone en peligro el bienestar de aquél. Los componentes de su modelo son los siguientes:
a) Los antecedentes. Incluyen las variables de personalidad, hay personas más optimistas que otras, o tiene mayor autoestima, un lugar de control interno (mayor percepción de control sobre el problema) o menor predisposición a la ansiedad que otras. También influyen las variables ambientales que plantean exigencias al individuo o le ofrecen recursos (por ejemplo, el apoyo social).
b) Los procesos mediadores. Incluyen las evaluaciones cognitivas y el afrontamiento. Cómo valoramos e interpretamos la situación.
c) Las consecuencias. Se refieren a la adaptación (o inadaptación) del sujeto a la situación estresante (salud, bienestar…).
Si, como hemos dicho y según la teoría de Lazarus, el estrés es el resultado de que el individuo evalúe el entorno como amenazante o desbordante de sus recursos, el estrés es el resultado de una interacción entre el individuo y su entorno. Éste es el núcleo de la teoría procesual y sus dos conceptos fundamentales son el de evaluación y afrontamiento.
Desde la teoría procesual del estrés, la evaluación cognitiva es definida como el proceso que determina las consecuencias que un acontecimiento dado provocará en el individuo
1. La evaluación primaria es aquella mediante la que el individuo intenta identificar el efecto que tiene sobre su bienestar una determinada situación. Por lo tanto, la persona deberá responder a las siguientes preguntas: Esta situación, ¿me perjudica o me beneficia?, ¿ahora o en el futuro?, ¿de qué forma?, ¿Cuál es su importancia?
Dentro de esta evaluación se distinguen tres tipos:
a) Irrelevante: la situación no tiene consecuencias para el individuo.
b) Benigno positiva: las consecuencias del encuentro con la situación son positivas, en tanto que preservan, logran o ayudan a conseguir su bienestar.
c) Estresantes: la persona juzga que sus intereses están en juego, pudiéndose realizar tres tipos de juicios o evaluaciones:
• Evaluación de daño o pérdida: el individuo ya ha recibido algún perjuicio, algún daño o alguna pérdida importante.
• Evaluación de amenaza: se refiere a daños o pérdidas que todavía no han ocurrido pero que se cree que ocurrirán en un futuro.
• Evaluación de desafío: el individuo valora las ganancias que puede obtener en la transacción, siempre y cuando se pongan en marcha las estrategias de afrontamiento necesarias para superar la situación estresante.
2. La secundaria es un proceso evaluativo mediante el que el individuo valora sus opciones de afrontamiento. La pregunta en este caso es: ¿Qué debo hacer? y ¿qué puedo hacer?. Es decir, la persona pretende conocer cuáles serán los resultados de utilizar una estrategia de afrontamiento u otra y qué posibilidad tiene de utilizar o aplicar una estrategia de manera efectiva.
3. Mediante la reevaluación se introducen cambios en la evaluación inicial, según la información obtenida de las reacciones ante la situación. En realidad se trata del mismo proceso que la evaluación primaria pero en otro momento (posterior).
Básicamente hay dos tipos de estrategias de afrontamiento: las centradas en el problema y las centradas en la emoción. Dependiendo de la situación estresante podemos actuar intentando buscar alguna solución al problema, o intentando disminuir el impacto emocional y psicológico que éste nos produce.

 

CONCLUSIONES:
En esta primera parte he intentado aportar los conceptos básicos más importantes sobre el estrés. En aportaciones posteriores iniciaré un taller de manejo del mismo, con consejos prácticos para afrontar de una manera más adaptativa todo lo que conlleva el diagnostico de HANA.

 

PRÓXIMAMENTE:  MANOS A LA OBRA
PRIMER PASO: IDENTIFICAR NUESTRAS FUENTES DE ESTRÉS

BIBLIOGRAFÍA:
Lazarus , R.S y Folkman, S. (1986). Estrés y procesos cognitivos. Barcelona: Martínez Roca.
Robles Ortega, H y Peralta Ramírez, M.I. (2006). Programa para el control del estrés. Madrid: Ediciones Pirámide.
Sapolsky, R.M. (1995). ¿Por qué las cebras no tienen úlcera?. Madrid: Alianza Editorial.
Selye, H. (1960). La tensión en la vida (el estrés). Buenos Aires: Fabril Editora.

 

 

 

Hoy queremos compartir con vosotros un interesante articulo de Maite Zudaire nutricionista especializada en intolerancias alimentarias, miembro del grupo Histal, sobre el boom de los probióticos, un tema de candente actualidad.

Gracias Maite…

¿Un probiótico para cada malestar?

Asistimos en este momento al ‘boom’ de los probióticos. Es raro no conocer a alguien que no esté tomando, o que no tome regularmente algún tipo de probiótico… ‘para mejorar mi flora intestinal’, o ‘porque tengo gases’, ‘porque tengo diarrea…’.

No obstante, es fundamental ponerse en manos de profesionales antes de elegir uno u otro probiótico, dado que según para qué circunstancias pueden ser más convenientes y eficientes determinadas cepas de microorganismos. Y os podéis imaginar, ahora mismo el mercado de los probióticos es de locura: cada marca o laboratorio tiene una combinación y una concentración de bacterias distintas. Entonces, ¿tendrán todos los probióticos el mismo efecto? ¿Servirán todos para solucionar distintos malestares?

Para comenzar a responder a estas preguntas, os adjunto el Documento de Consenso sobre Probióticos y Salud. Evidencia Científica, ( http://www.sepyp.es/pdf/Documento-de-Consenso-sobre-Probioticos.pdf) para que seamos conscientes de la complejidad del asunto.

¿Qué son los probióticos?

Antes de nada, aclarar a qué nos referimos cuando hablamos de probióticos. Por su claridad, me limito a copiar la definición de la Organización Mundial de Gastroenterología; se trata de “microorganismos vivos que, cuando se ingieren en las cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud de quien los consume”. Se incluyen en este término bacterias o levaduras que están presentes en alimentos (alimentos fermentados tipo leches fermentadas o yogures, chucrut o col fermentada, miso…), en medicamentos o en complementos dietéticos.

¿Un probiótico para cada malestar?

El conocimiento, uso y manejo de los probióticos, las dosis, así como el momento más idóneo para tomarlos, dependiendo de la fase del trastorno digestivo o de salud, es fundamental para que estos ‘bichitos’ ayuden a resolver el problema.

La ciencia médica está enfocando gran parte de sus esfuerzos a la investigación y conocimiento de los probióticos como apoyo indudable en la resolución de diversos problemas de salud. Así pude confirmar los últimos avances en el increíble mundo de los probióticos al asistir recientemente a un gran evento científico. Se trata del VII Workshop Probióticos, Prebióticos y Salud, organizado por la Sociedad Española de  Probióticos y Prebióticos el pasado 28 y 29 de enero en Sevilla.

Probióticos y patologías

Por ello, desde la evidencia más actual, desgranamos ahora aspectos importantes de los probióticos y su asociación con distintas patologías. En próximos post iremos profundizando más en cada materia:

  • Relación entre la flora intestinal y factores inflamatorios. Según el tipo de alimento ingerido, se modifican, se alteran las condiciones homeostáticas del medio intestinal, lo cual, si la alimentación no es adecuada, puede favorecer la endotoxemia (se vierten desechos metabólicos de las bacterias patógenas a la sangre)… Esto da lugar a síntomas clínicos asociados a una exagerada reacción inflamatoria (desde hinchazón abdominal hasta obesidad o dolencias articulares).

 

  • Obesidad como enfermedad inflamatoria y relación con el estado de la flora intestinal.

 

  • Probióticos en distintas etapas de la vida: pre-embarazo, embarazo, lactancia, recién nacido, primera infancia hasta los 2 años (está aceptado que lo que se come los 1000 primeros días de vida te marca para el resto de la vida… ¡casi nada!), envejecimiento, deporte de alta intensidad…

 

  • Uso de probióticos en caso de infección por Helicobacter Pilory. ¡Con lo que nos interesa manejar bien esta infección en caso de que además haya histaminosis alimentaria!

 

  • ¿Estreñimiento pertinaz, episodios crónicos de diarreas, intestino irritable, inflamación intestinal? La eficacia de algunas cepas probióticas está ampliamente documentada para indicaciones concretas de la salud gastrointestinal como las mencionadas, entre otras.

 

  • Probióticos y riesgo cardiovascular: se investigan cepas de probióticos como nuevas terapias coadyuvantes para el manejo de la hipercolesterolemia y/o la hipertensión arterial, sin los efectos secundarios de los fármacos.

 

Los probióticos tienen, sin lugar a dudas, un mundo de posibilidades infinitas. Su capacidad para contribuir a la calidad de vida de las personas con histaminosis merece un capítulo aparte… ¡Y se lo daremos! Dentro de muy poco tiempo, dedicaré un post en exclusiva a esta temática.

 

Fuente: Maite Zudaire. Dietista – Nutricionista

Web: maitezudaire.com

Ya hace tres años que nació nuestro libro, …parece que fue ayer… Queremos compartir este tercer aniversario con vosotros.

Aquí es dejamos el booktrailer de nuestro libro ¿Y ahora, qué como yo?….¿que os parece?…

 

Ya sabéis que en el libro podréis encontrar mas de 100 recetas para las personas que padecen intolerancias alimentarias, histaminosis , sindrome de HANA, y también para todos los que queráis comer sano e introducir ingredientes nuevos en vuestra dieta…

 

Esperamos que os guste…

 

 

 

 

La mayoría de los que padecemos algún tipo de intolerancia, Histaminosis, Hana, etc…también tenemos o padecemos permeabilidad intestinal, así como disbiosis intestinal, esto hace que ciertos medicamentos nos perjudiquen y empeoren nuestros síntomas.
Hoy queremos compartir con vosotros una planta  “Árnica Montana”, que no debe faltar en nuestros botiquines naturales.

 

ÁRNICA MONTANA, UN BOTIQUÍN NATURAL

 

Esta planta, procedente de regiones montañosas de Europa central, tiene propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antiequimóticas.
Árnica montana, también denominada como tabaco de las montañas, es una planta conocida por sus propiedades medicinales. Procede de las regiones montañosas de la zona central de Europa y es muy reconocible por su tallo velludo y su enorme flor de color amarillo anaranjado que desprende un fuerte aroma.
Esta planta crece, sobre todo, en las praderas montañosas de países como Francia y Alemania, a más de 800 metros de altitud. En Francia, por ejemplo, es bastante común en los Vosgos, los Alpes, El Jura, El Morvan, las Cevenas y los Pirineos centrales. Y, en Alemania, en las regiones de Baviera y Hesse. La composición de árnica depende en gran medida de los elementos que se integran en su hábitat como insectos y otros animales, el sol, el ph del suelo… De hecho, la mayor parte de las moléculas que secreta las utiliza para protegerse de animales, bacterias, hongos y también de las radiaciones solares. Su periodo de recolección tiene lugar principalmente desde principios de junio hasta finales de julio, cuando la planta está en flor.
Los numerosos compuestos de Árnica montana convierten a esta planta, perteneciente a la familia de las asteráceas, en una buena herramienta para el abordaje de distintos síntomas. Así, Árnica montana contiene numerosos componentes; el principal es la helenalina (lactona sesquiterpénica), que aporta propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antiequimóticas, es decir, mejora los cardenales o hematomas.
Conocida también como hierba de las caídas, esta denominación hace referencia a sus propiedades terapéuticas. Algunas de las más frecuentes son las siguientes:
  • Alivia el dolor por traumatismos, golpes.
  • Evita la formación de hematomas o ayuda a eliminarlos
  • Reduce la inflamación
  • Acelera la recuperación de esguinces, tendinitis o luxaciones.
Sus múltiples propiedades terapéuticas han convertido a Árnica montana en un imprescindible en los botiquines familiares de millones de hogares en todo el mundo.
Fuente: http://www.imfarmacias.es

 

En la actualidad las intolerancias alimentarias están en auge.

Hoy os queremos hablar del sindrome de HANA, una intolerancia alimentaria que nos afecta a cada vez más personas.

 

¿Qué es la HISTAMINOSIS o H.A.N.A.?

El organismo puede reaccionar de diferentes formas frente a un alimento:
A) puede tener una reacción normal frente a este,
B) puede comportarse como si fuera algo extraño formando anticuerpos IgE, esto serían las reacciones alérgicas alimentarias,
C) puede reaccionar formando anticuerpos de memoria IgG, estas serían las intolerancias clásicas conocidas hasta ahora,
D) y por último, puede haber una reacción histamino liberadora, tras la ingesta del alimento, esta sería el síndrome HANA o Histaminosis Alimentaria no Alergénica, este tipo de intolerancia puede ocurrir con cualquier alimento.
La histaminosis o síndrome de HANA (Histaminosis Alimentaria No Alérgica) es una patología bastante compleja, cada vez más frecuente; se desarrolla de una manera lenta, cursa con muchos síntomas a la vez, que aparentemente no están relacionados, ocasionando el deterioro paulatino de la salud del paciente. Eso hace que sea complicado su diagnóstico.

Síntomas que se relacionan con la histaminosis:

• Migrañas.
• Hinchazón abdominal después de comer.
• Diarreas.
• Fatiga muscular crónica.
• Síntomas fibromiálgicos.
• Calambres musculares.
• Disregulación de las secreciones (saliva, lágrimas, flujo vaginal).
• Dolor por presión.
• Insomnio.
• Piel seca, piel atópica.
• Deshidratación intervertebral.
• Estreñimiento.
• Etc.

Y para el tratamiento de la misma, la herramienta fundamental con la que contamos es: “LA DIETA“.

La histaminosis se produce por el acúmulo de histamina en los distintos tejidos de nuestro organismo.

¿Y qué es la histamina?:
La histamina es una molécula biológica (amina) imprescindible para la vida, ya que su presencia es necesaria para muchas funciones en nuestro organismo, como por ejemplo el ser estimulante de la secreción ácida en el estómago; también interviene en la respuesta local del sistema inmune, actúa como neurotransmisor, es moduladora en la inflamación, el dolor, regula el equilibrio del agua en los tejidos y forma parte de los mediadores que se liberan en las reacciones alérgicas, etc., y por lo tanto, sin ella no sería posible la vida.

Partimos de la base de que cualquier alimento puede producir histaminosis, no siempre suelen producirla aquellos alimentos que consumimos con más frecuencia, pero si aquellos que hemos consumido desde la infancia. Por ello suelen ser más frecuentes las histaminosis por leche (lácteos), trigo y huevo. Esto tiene un problema añadido, y es que dichos productos se encuentran como aditivos en un gran número de alimentos elaborados por la industria. De ahí la gran complejidad a la hora de elaborar las recetas.

Hay que diferenciar distintos tipos de histaminosis en función del origen de la histamina:

Histaminosis exógenas: Es cuando la histamina procede de los alimentos.
A. Histaminosis tóxica: Esta se produce cuando los alimentos no han sido bien conservados y/o elaborados, lo que produce un aumento de histamina en los mismos. Pondremos como ejemplo las reacciones agudas que se suelen dar al mismo tiempo en un grupo de una población (bodas, reuniones, etc.).
B. Histaminosis enteral: Esta se produce cuando el intestino no es capaz de desactivar la histamina que contienen todos los alimentos.

Histaminosis endógenas: En este caso, la histamina procede del propio organismo, la cual se libera en respuesta al consumo de determinados alimentos y se pueden dar dos casos:
A. Reacción alérgica: En esta se produce un anticuerpo IgE y la histamina seria uno de los mediadores liberados en dicha reacción. Esta se produce de forma casi inmediata tras la ingesta del alimento, y cuya intensidad va desde una simple urticaria hasta la muerte por shock anafiláctico.
B. Histaminosis no alérgica (HANA): En este caso, se produce una liberación desproporcionada tras la ingesta del alimento después de atravesar la mucosa digestiva. La intensidad y evolución de los síntomas no es tan rápida y no compromete la vida pero si ocasiona un gran polimorfismo de síntomas.
También nos encontramos con que se produce liberación de histamina por otros factores como pueden ser: Estrés, exposición a radiaciones electromagnéticas, elevada carga toxica en el organismo, exposición prolongada al sol, cambios de presión y temperaturas, infecciones,disbiosis intestinales etc., produciendo en el paciente empeoramiento de los síntomas ya existentes e incluso recaídas.(Histaminosis crónica y recidivante)

Otra cosa a tener en cuenta en el síndrome de HANA, es que la dieta terapéutica a seguir tiene que ser controlada siempre por un profesional. No podemos caer en el error de dejar de consumir los alimentos que nos producen el problema y pensar que así se soluciona, ya que como hemos dicho anteriormente, es una enfermedad muy compleja, en la que confluyen muchos factores y por ello su seguimiento siempre le corresponde a un profesional, para evitar que se produzca descompensación en el paciente.

 

Nota: La información ofrecida no tiene como intención diagnosticar, tratar o curar ninguna enfermedad. Tampoco tiene como intención reemplazar una consulta médica.

 

Fuente: Sociedad Andaluza para el Estudio de Intolerancias Alimentarias. http://www.saeia.es/.
Fuente: Dra. Isabel Pajares Bernaez. Medicina Integral.

Relájate y vive el hoy.

Esta claro que si bajamos nuestro nivel de estres ,bajamos nuestra histamina y como consecuencia nuestros síntomas de histaminosis mejoraran.

Este vídeo de «relájate y vive el hoy» nos ayuda a relajarnos , algo que es muy beneficioso para los que padecemos el síndrome de H.A.N.A., …esperamos que a ti también te ayude a bajar el estrés..

 

 

 

En este magnifico articulo, Maite, ha puesto el dedo en la llaga.

Hasta cuando los enfermos de histaminosis, sindrome de HANA, tenemos que esperar que ciertos profesionales de la salud, reconozcan este síndrome?

Hasta cuando seguir vagando de consulta en consulta, sin que se nos  diagnostique correctamente?.

Hasta cuando negar esta realidad?.

Hoy somos nosotros los afectados, pero mañana te puede tocar a ti.

Como siempre  muchas gracias Maite….como decimos al final, nosotros sí nos sumamos.

¿ES LA HISTAMINOSIS UNA INTOLERANCIA TABÚ? EL PAPEL DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS.

 

¿Es la histaminosis un tabú? Puede ser que todavía no lo sea, pero sin duda, la histaminosis alimentaria no alérgica (o síndrome H.A.N.A) es a día de hoy una intolerancia desconocida para muchos. Y ante lo desconocido, la realidad es que muchos profesionales de la salud se muestran recelosos y distantes. Mantener cierto reparo ante cualquier “nuevo conocimiento” (nunca una enfermedad es nueva, por cierto) puede ser lógico y natural, incluso puede denotar profesionalidad, pero todo se vuelve positivo si los profesionales de la salud muestran interés, buscan fuentes fidedignas y se preocupan por informarse y aprender.

La cerrazón no lleva a ninguna parte, ni en salud, ni en ningún ámbito de la vida. 

¿Y por qué digo esto? Sencillamente porque son muchos los pacientes que llegan a mi consulta desesperanzados por el modo y escepticismo con el que les tratan en muchos espacios sanitarios. No se sienten apoyados, y mucho menos comprendidos. Y lo que quizá es peor: no encuentran ni la causa, ni la solución a sus molestias.

La histaminosis alimentaria no alérgica es una enfermedad silente que, si no se resuelve, con los años puede degenerar en patologías crónicas como colon irritable, cefaleas, fatiga crónica, fibromialgia, fatiga crónica, roturas fibrilares recidivantes, abortos de repetición e infertilidad, e incluso problemas de autoinmunidad. En cambio, si es diagnosticada con precisión y rapidez y empezamos pronto a introducir cambios en nuestros hábitos alimenticios  y de gestión del estrés, la mejoría comienza a notarse en breve. Merece la pena conocer la histaminosis, saber las causas y los síntomas que alertan de su presencia.

Todos estamos en el mismo barco: pacientes, dietistas-nutricionistas, médicos de atención primaria y especialistas. Todos.

¿Por qué no hay más colaboración entre profesionales?

Esta pregunta no deja de resonar en mi cabeza. Si a una misma persona la miras siempre desde el mismo prisma, por más que te empeñes, tan solo obtendrás la misma imagen una y otra vez. En cambio, si la miras desde distintas perspectivas, verás a la persona de diferentes maneras.

Porque nuestra salud y nuestra enfermedad, y la histaminosis alimentaria no alérgica también, se sustenta en planos indivisibles, e inherentes al ser humano: plano físico (qué comemos, bebemos, cómo respiramos, la actividad física que realizamos…), plano funcional (el funcionamiento de nuestros órganos y sistemas) y plano psico-emocional (nuestros pensamientos y cómo los expresamos en nuestras emociones). La importancia de la psicología y del control emocional en la resolución de un problema físico es fundamental. Atajar los males físicos es básico para mejorar psicológica y emocionalmente. Y así, en todos los ámbitos de las ciencias de la salud.

Sumar miradas es sumar posibilidades de curación y de crear un tratamiento integrativo -que no alternativo-, que dé soluciones a los problemas de salud de la población. Por ello, lanzo esta pregunta con el deseo de que seamos muchos los profesionales sanitarios que recojamos el guante:

¿Podemos trabajar juntos y ayudar a las personas con síndrome H.A.N.A?

Por mi parte, muestro mi máxima disposición con todos los profesionales sanitarios que quieran conocer la histaminosis, saber más de sus peculiaridades, síntomas y abordaje. En definitiva, tenemos por delante la posibilidad de unir saberes y dar con la llave que abra todas las puertas para ayudar a una persona con histaminosis alimentaria no alérgica a sentirse mejor y avanzar en su calidad de vida.

¿Te sumas?

Nosotros si Maite…

 

Fuente: Maite Zudaire. Dietista – Nutricionista

Web: maitezudaire.com

Como ya sabemos  los aditivos y los alimentos que consumimos son muy importantes para todos los que tenemos algún tipo de intolerancia alimentaria, histaminosis,…. además también es de suma importancia el estres y el poder gestionarlo, ya que este aumenta los niveles de histamina en nuestro organismo.

A continuación os pasamos un articulo de nuestra amiga Maite Zudaire (Nutricionista del grupo Histal) donde nos explica la relación entre estrés e histaminosis,

Aprovechando este tema os aconsejamos que si estáis interesados hagáis el taller de relajación que podéis encontrar en nuestra web en Relax-HANA y que generosamente nos facilitó Ana Mª Regueiro,especialista en Psicología Clínica y de la Salud.

 ESTRÉS E HISTAMINOSIS ¿AFECTA EL ESTRÉS A LA HISTAMINOSIS?

 

Sí, sin dudarlo: el estrés afecta a la histaminosis y, además, de una manera muy notable. Tener a raya al estrés, nos permitirá también gozar de mejor salud si padecemos histaminosis alimentaria no alérgica.

Pero ¿cómo es posible que un factor como el estrés influya tanto en términos de nutrición y de histaminosis?

Es esta, precisamente, la pregunta a la que daremos respuesta en este artículo.

¿Qué produce el estrés en nuestro cuerpo?

Cuando el cuerpo vive al límite de sus posibilidades o muy por encima de ellas, existe el riesgo de que algo termine quebrándose, y no hablamos solo de aspectos físicos. Nuestra salud emocional, e incluso la estabilidad mental, pueden romperse si vivimos con una tensión excesiva durante demasiado tiempo.

Cuando estamos estresados, nuestro organismo trata de combatir la tensión con todas sus fuerzas. El cansancio se transforma en agotamiento, las cefaleas y migrañas aparecen, al igual que la ansiedad. El corazón se acelera, comienzan las dificultades intestinales y los problemas a la hora de hacer la digestión y asimilar los alimentos. El cambio en el peso, en un sentido o en otro, es muy habitual y podemos caer en la obesidad o en la pérdida excesiva de kilos.

Si a todo esto le sumamos el insomnio, la caída del cabello, la disminución del deseo sexual, el descenso del ánimo y la aparición de úlceras, problemas de piel y enfermedades cardíacas y de otra índole, el resultado es contundente:

El estrés no nos ayuda en absoluto y debería ser considerado un enemigo público a combatir.

Estrés e histaminosis. ¿De qué manera afecta el estrés a la producción de histamina?

El estrés provoca una mayor liberación de histamina endógena. Los desencadenantes emocionales de los trastornos digestivos e inmunes son bien conocidos, y lo explica de una manera concisa y nítida el Dr. Arturo O’Byrne, director del Centro de Medicina Biológica de Colombia, y uno de los mayores expertos a nivel mundial en Medicina Biorreguladora.

Aprovecho para compartir contigo su detallada explicación: Los factores emocionales como el estrés, repercuten en el sistema neurovegetativo o también llamado sistema nervioso autónomo (SNA), lo que en múltiples casos se ha relacionado con trastornos gastrointestinales”.

Te aclaro que el SNA es la parte del sistema nervioso que controla las acciones involuntarias, es decir, recibe información de las vísceras, secreciones digestivas, salivación, movimientos del músculo liso de los intestinos, etc.

Por otra parte, y según explica el especialista, “la serotonina, la adrenalina, la dopamina y el glutamato son los principales neurotransmisores del sistema nervioso central. La serotonina y la adrenalina se secretan especialmente en respuesta al estrés y a las emociones. Los cuatro neurotransmisores están presentes en el llamado cerebro entérico. El sistema nervioso entérico, localizado en el tracto gastrointestinal (más concentrado en la capa submucosa y entre las capas musculares de todo el tubo digestivo) desempeña un papel central en el síndrome del intestino irritable.

El síndrome de intestino irritable (SII)  es una entidad patológica en la que confluyen muchos síntomas (distensión abdominal, dolor, espasmos o rayadas, estreñimiento y/o diarrea…). Este es uno de los motivos principales de nuestra consulta pues, la persona afectada, una vez que tiene el diagnóstico de su malestar, suele ser dada de alta en la consulta pública de digestivo con la recomendación de control del estrés y de que elimine de su dieta lo que ‘sospeche que le sienta mal’. Como si fuera tan fácil.

El estrés, además de ciertos alimentos que la persona es incapaz de procesar digestivamente por completo, entre otros factores, inducen una alteración de la homeostasis entre el sistema nervioso central y entérico, y el sistema inmunitario intestinal. Estos estímulos pueden actuar como detonantes o potenciadores de respuestas proinflamatorias en la mucosa intestinal, como explica a continuación el Dr. O’Byrne: “Se estima según investigaciones que el 95% de la serotonina disponible en el organismo se localiza en esta zona, y la serotonina también es llamada o reconocida como la hormona de la felicidad y de la calma. El Sistema Nervioso Central puede influir en el cerebro entérico y viceversa; dando una explicación de por qué el estrés o la ansiedad, pueden influir directamente en la patología gástrica funcional”.

A su vez, en caso de patología gástrica intestinal de larga evolución, esta se ve asociada o puede ser parte (o todo) del origen de un estado depresivo crónico o la tendencia permanente a bajo estado de ánimo.

“Durante el estrés, el cerebro induce por medio del eje cerebro-intestino, la degranulación de los mastocitos en el tracto intestinal”. Los mastocitos son células especializadas de la sangre, que actúan en la medicación de procesos inflamatorios y de alergias. Mediante este proceso de degranulación mastocitaria, se liberan grandes cantidades de histamina, entre otras sustancias, induciendo vías inflamatorias”, dado el papel mediador de la histamina en la inflamación.

“Los tejidos inflamados vuelven a los nervios entéricos enormemente sensibles e hiperactivos, disregulando la producción de serotonina (lo cual afecta al estado de ánimo). La misma molécula cuando se encuentra en una concentración demasiado baja o demasiado alta, puede inducir el mismo síntoma clínico: calambres”.

Esto explica dos síntomas comunes en muchos pacientes con histaminosis alimentaria no alérgica; bien diarrea acompañada de espasmos (rayadas), o bien estreñimiento asociado también a este malestar.“Un estado continuado de estrés aumentará la prevalencia o la intensidad del espasmo intestinal por medio del eje cerebro-intestino. Es por ello, que es fundamental actuar a este nivel”.

Cómo te ayudamos desde la consulta 

En nuestra consulta atendemos estos casos con dietoterapia, es decir, planificamos la alimentación en distintos ejes: dieta de exclusión de alimentos liberadores de histamina (identificados tras analítica), elección de alimentos ricos en los nutrientes del sistema nervioso (triptófano, vitaminas del grupo B, magnesio, cromo…), y en casos específicos, será necesario el apoyo con nutrición ortomolecular, complementos específicamente diseñados en este caso, para la nutrición de las células nerviosas, las neuronas.

Y por supuesto, es fundamental que la persona afectada, reconozca aquellas circunstancias de su vida que le generan tanto estrés o ansiedad con el fin de reconducir la situación. En este escenario se trabaja con distintos recursos, ajustados a las circunstancias vitales, condición y disponibilidad de la persona: técnicas de respiración, técnicas de relajación y meditación, entre otros recursos para gestionar el estrés.

¿Por qué es aconsejable evitar el estrés si tenemos histaminosis?

El estrés, por sí mismo, produce un aumento de la producción de histamina en nuestro organismo, justo lo que tratamos de evitar.

Tener histaminosis no es fácil, ni agradable. Pero la gran noticia, es que podemos disfrutar de una vida plena si incorporamos una serie de hábitos en nuestro día a día. A través de nuestra alimentación y de la práctica de ejercicio habitualmente, lograremos crear el entorno perfecto para sentirnos bien. Vivir con estrés no es beneficios para nadie, pero tampoco lo es para las personas con histaminosis alimentaria no alérgica.

¿Qué podemos hacer para evitar el estrés?

Buscar la calma y el equilibrio debería de ser uno de nuestros objetivos diarios… hasta convertirlo en un hábito inherente a nosotros. Vivimos demasiado deprisa y perseguimos demasiados sueños que, en realidad, no nos hacen, ni nos harán, felices.

Por ello, parémonos a pensar qué deseamos en la vida y cómo queremos vivir, y hagamos lo posible, y lo imposible, para dejar fuera la presión excesiva a la que nosotros mismos nos sometemos. Busquemos las fórmulas que nos hacen sentir mejor a cada uno de nosotros. Tú, mejor que nadie, te conoces.

Si quieres saber más acerca de técnicas de relajación, échale un vistazo a este interesante artículo de nuestros amigos de Cocinando con histaminosis en el que detallan técnicas para relajarnos de la mano de la especialista en Psicología Clínica y de la Salud, Ana Regueiro. ¡Interesante!

Y, por supuesto, te animo a vivir una alimentación muy consciente, sabiendo en todo momento qué estás consumiendo y disfrutando de cada instante. Comer pausadamente, saboreando cada bocado y dándole la importancia que verdaderamente tiene, es esencial para vivir mejor… y alejar el estrés.

¡Adiós estrés!

 

Fuente: Maite Zudaire. Dietista – Nutricionista

Web: maitezudaire.com

 

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